Foto maternal tierna donde las haya. No foto de paparazzis, no foto de revista, ni de portada. Foto hecha en casa, en el calor

del hogar, por el mismísimo orgulloso papi de la criatura, Orlando Bloom y en la que vemos una preciosísima Miranda Kerr con su bebé pequeñísimo, dándole el pecho y mirando a la cámara muy sonriente.

El niño se llama Flynn, nació el día de reyes (sí, el mismito 6 de enero) y Miranda ha contado que su parto fue totalmente natural, que es lo que se lleva ahora, pero que como tuvo a Orlando a su lado todo el rato cogiédole la manita, lo llevó estupendamente bien. Y es normal, claro, con semejante apoyo. Vaya familia de guapos, vaya familia más de cuento.

Ahora están los dos, Miranda y Orlando, alejados del mundo laboral, lo que no me extraña, ya que ellos sí que pueden, nada de 4 meses de baja por maternidad o tres días para el padre… si él luego va y sale dos minutos en El Hobbit y ya hace su sueldo de un año, ¿para qué se va a estresar? Os dejo la foto bien grande después del salto.

Fuente: Cotilleoblog.com