Las burlas hacia la socialité por la ropa que utiliza han hecho que algunas personas le llamen «ballena»
Siempre había soñado con convertirse en mamá, pero Kim Kardashian jamás imaginó que su embarazo le atraería tantas críticas negativas.
Aunque no es la primera celebridad que sube considerablemente de peso, las burlas a la socialité tienen más que ver con la ropa que utiliza, pues se aferra a las prendas superentalladas, los escotes y las minifaldas.
A pesar de que la han llamado «ballena» en algunos tabloides, Kim no parece preocupada. Y tampoco le molesta que digan que ha subido 30 kilos en sus primeros cinco meses de embarazo, porque no es verdad.
«He ganado unos 10 kilos. Para este momento, mi hermana Kourtney ya había subido 13.
«No dudo que llegaré a los 30 o 35 kilos que dicen las revistas, pero eso será en un par de meses más», aseguró en el programa Live! with Kelly and Michael.
La socialité sólo toma en cuenta las críticas de sus fans, quienes le han señalado que usa muchas prendas negras para ocultar su estado.
«Creen que uso mucho negro porque trato de esconder mi embarazo o porque me avergüenzo, lo cual es sumamente ridículo», escribió hace unos días en su blog.
El médico también señala que, dado el aumento de peso de Kim, será difícil que recobre de manera natural su figura.
Pero eso es algo que la socialité parece tener resuelto, pues según HollywoodLife, tiene la intención de someterse a una cirugía estética para reducir su abdomen tras dar a luz… Algo que no tiene tan contento a su novio, ya que la madre de West murió por complicaciones de una operación de ese tipo en 2007.
