La actriz argentina argumentó que se vio horrorizada al descubrirse en sitios de pornografía.

Se atrevió a demandar al motor de búsqueda en un juicio sin precedentes

La actriz argentina María Belén Rodríguez afirmó haber quedado horrorizada al ver su imagen en portales pornográficos de internet, un daño moral que la persuadió de demandar al motor de búsqueda Google, en un juicio que empezó el miércoles ante la Corte Suprema de Argentina.

«Horrorizada, me vi en sitios porno. Me vio mi familia, mi marido, mis hijos sin que yo tuviera nada que ver», afirmó Rodríguez, en rueda de prensa antes de ingresar a la primera audiencia en el máximo tribunal.

Rodríguez se llama igual que otra modelo argentina, pero cuyo segundo apellido es Cozzani y vive en Italia, donde también tuvo que defender su honra frente a acusaciones que la ligaban a fiestas de la alta sociedad a las que concurría el exprimer ministro Silvio Berlusconi.

La modelo lleva ocho años luchando en la justicia por este caso y llegó hasta los jueces de la Corte, en cuya sesión «presentaron sus informes los ‘Amigos del Tribunal (amicus curiae)'», informó el portal web judicial.

GOOGLE, ¿CULPABLE?

«En el caso se encuentra en tela de juicio la existencia y alcance de la responsabilidad aplicable a los buscadores de internet, cuya actividad permite la vinculación o enlace con sitios o páginas web en los que se suministran contenidos que pueden afectar la dignidad, honor, intimidad o imagen de las personas», señaló el tribunal.

«Es histórico que la Corte pueda expedirse sobre este tema. Mi cliente ha sido perjudicada en su buen nombre al aparecer en sitios de oferta sexual», dijo en la rueda de prensa Martín Leguizamón, abogado de la denunciante.

En la audiencia, la Fundación Vía Libre pidió desestimar el recurso, pues «hacer responsable a la empresa (Google) es llamar a la censura privada».

La empresa «no puede ser responsable por todo lo que hagan los usuarios», planteó Beatriz Busaniche, de Vía Libre.

La Corte agregó en la web que «el conflicto se plantea entre las cláusulas constitucionales que protegen la libertad de expresión y el ejercicio de una industria lícita, con las normas de igual jerarquía que tutelan los derechos de las personas».
 
AFP AFP