El otrora Mister Venezuela 2004, Francisco León, volvió a ser caer en el ojo del huracán, al correr como pólvora la noticia sobre su supuesto matrimonio en La Madre Patria, con un joven de su mismo sexo.
En todas las redes sociales, personas sin base o fundamento, lanzaron la bola, que fue dada también a conocer, en el programa Portada`s de Venevisiòn, donde casualmente él fungió en una oportunidad como animador del mismo. Algunos medios impresos también creyeron cierto “el tubazo” que resultó “un culazo” debido a que es totalmente falsa la noticia sobre su enlace gay. Hasta una lista de invitados al sarao se diò y lo más cómico ¿O patético? del caso, fue que se llegó a asegurar que Boris Izaguirre había sido el padrino del matrimonio, cuando Francisco León, no conoce, ni es mucho menos amigo del popular presentador y escritor venezolano.
Francisco habló:
El carismático animador y cantante, desmintió categóricamente la falsa noticia dada sobre su boda, en el programa La Bomba, de Televen, donde se vaciló la parte, diciendo cosas igual de inverosímiles, como que el acta se había perdido, que las madrinas del enlace habían sido Lila y Mirla, y entre los invitados estaban Thalia, Paulina Rubio, Liliana, Lilibeth, Génesis y El Puma juntos.
El interprete de baladas románticas, que radica desde hace más de un año en España, donde Muerde Aquí Rumberos, pudo conocer, estudia vocalización y prepara lo que será su segunda placa discográfica, supo salir al paso, y calmar la tempestad que creó la falsa espacie lanzada sin pruebas, fundamentos o bases, sobre su cambio de estado civil, que casualmente coincidió, con su arribo a tierras venezolanas. ¿Casualidad o premeditación? Aunque la procesión se lleva por dentro, el cantante de versiones de éxitos como: Vivir así es morir de amor, y No renunciaré, tomó con resignación la falsa especie que pusieron a rodar y dio la cara ante la opinión pública, calmando en cierta forma a allegados, fanaticada y sobretodo a familiares de ambos involucrados, quienes preocupados y afectados por dicha calumnia, llamaban insistentemente a los protagonistas de lo que supuestamente era y no fue ¡La boda del año!
