Un año más el Teatro Nokia de Los Angeles se viste de gala para acoger la entrega de los American Music Awards.

Sin embargo, las grandes estrellas musicales fueron más protagonistas por sus grandiosos estilismos que por su trabajo. Música y moda van de la manita por esta espectacular alfombra roja. ¿Quién es tu favorita?

Taylor Swift fue la indiscutible ganadora de la noche al coronarse como la mejor artista del año y lucir uno de los mejores atuendos. Un palabra de honor largo hasta los pies y recubierto de glamourosos paillettes combinando plata y oro que contrastaba con unos pendientes verde esmeralda y esa coleta a un lado. La clave perfecta del éxito.

 

No menos radiante iba Selena Gomez quien, además, nos regaló constantes miraditas cargadas de amor con su novio Justin Bieber. La cantante y actriz optó por un traje plateado, con pronunciado escote en V y anudado a la cadera con un lazo que terminaba en flecos. Su peinado de ondas al agua le daba el toque definitivo de diva años 20.

Y eso por no hablar de cuando la dulce niña se dio la vuelta. Espalda al descubierto y cola en el vestido. Selena, ya sabemos por qué el pequeño canadiense cayó rendido a tus pies.

Jennifer Lopez fue la estrella de los AMA que más veces se cambió de vestuario. Un minivestido de manga larga, en blanco, ajustadísimo y con dibujos de pailletes de plata y muchos flecos para posar sobre la alfombra, y otro largo que combinaba encaje y transparencias, enseñando una pierna y con bastante cola para recoger uno de los premios.

Pero, donde verdaderamente triunfó fue sobre las tablas. Primero, con un atuendo que brillaba en la oscuridad y, después, un precioso traje largo de gasa en print animal y capa incluida del que poco tardó en despojarse para enseñar un look mucho más sexy de flecos dorados que terminó en una malla de color carne que tan solo ocultaba sus pechos y sus partes nobles con pedrería plateada. De lo más ardiente.

KATY PERRY, LA REINA DE LOS DISFRACES

Otra que tampoco se quedó atrás en esto de los cambios de ropa fue Katy Perry. Siempre tan atrevida y original, la cantante subió al escenario con un look total pink, guitarra incluida, a juego con su nuevo color de pelo para cantar una canción.

Del rosa pasó a un estilo geisha con un traje de escote corazón con estampado oriental y letras japonesas para posar sobre la alfombra roja y, por último, se cambió a un atuendo mucho más picante con corpiño de pedrería y falda larga transparente.

Christina Aguilera se ha aficionado a esto de llamar la atención y provocar debate sobre sus demasiado exageradas curvas. La cantante no se avergüenza a la hora de enseñar sus kilitos de más y se enfundó en un apretadísimo vestido blanco con brillitos plateados y vertiginoso escote que dejaba al descubierto gran parte de su voluptuoso pecho.

Finalmente, Heidi Klum y Jennifer Hudson optaron también por el color de la noche: el plata. Dos vestidos cortos y sencillos fueron la apuesta segura de estas dos celebrities que brillaron por su elegancia y saber estar.