El agua de limón caliente combina poderosos agentes que mejoran las posibilidades de quemar grasa y perder peso.
 Por otra parte, el consumo de agua tibia poco a poco va a aumentar calor corporal, lo que permite un ligero aumento de la termogénesis, el proceso que tu cuerpo utiliza para quemar calorías de los alimentos que comes.
 
Para preparar esta bebida usa agua potable, caliéntala en la estufa y deja que se enfríe a una temperatura soportable, luego exprime el jugo de un limón fresco y bébela a sorbos con calma para no quemarte.
 
Es importante que no uses un horno de microondas o el jugo de limón pasteurizado de una botella debido a que pierde sus propiedades.
 
JT/Net Joven