‘No se me ocurre nadie [a quien interpretar] ahora mismo, porque solo quiero tumbarme durante un par de años’


Aunque su carrera marcó ayer un nuevo hito al convertirse en el primer actor en ganar tres Óscar en la categoría masculina, el intérprete inglés no piensa de momento en embarcarse en nuevos proyectos, ya que cree que necesita un merecido descanso.

«No se me ocurre nadie [a quien interpretar] ahora mismo, porque solo quiero tumbarme durante un par de años. No se me ocurre nadie, la verdad, es difícil imaginarme haciendo algo más después de esto», declaró el actor después de la ceremonia de los Óscar, que tuvo lugar ayer domingo en Los Ángeles.

Aunque la mayoría de los pronósticos lo colocaban como gran ganador de la noche, frente a nombres de la talla de Joaquin Phoenix o Hugh Jackman, el actor pareció sorprenderse al subir al escenario. Con todo el patio de butacas en pie, el actor agradeció con mucho humor su premio, ya que aseguró que la primera opción de Steven Spielberg para interpretar a Abraham Lincoln había sido Meryl Streep, quien le entregó la estatuilla y con quien se fundió en un cálido abrazo, después de besar en los labios a su compañera de reparto, Sally Field, y a su mujer, Rebecca Miller, a quien le dedicó el Óscar.

«Desde que nos casamos hace 16 años, mi mujer Rebecca ha vivido con algunos hombres muy diferentes. Hubo individuos muy extraños y también grupos de gente extraña, pero ella es la que ha sido la más versátil, ya que ha sido la compañera perfecta para cada uno de ellos», dijo el intérprete desde el escenario.
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Además, el admirado actor no quiso preparar un discurso de agradecimiento ya que quería que, en caso de ganar, sus palabras sonaran de la manera más natural posible.

«Ojalá lo hubiera hecho, pero no lo he hecho. Pero si no puedes encontrar tus propias palabras en una situación así, sería un poco triste ¿no? En cierto modo, me encanta que la gente no pueda articular palabra cuando está intentando hacer su discurso, porque dice lo mismo que tendría preparado pero de otro modo», expresó el actor, cuyo discurso estuvo precisamente preso de unos nervios sorprendentes para ser el nombre que le dio a la película de Spielberg su mayor triunfo en la gala de anoche.