Aumenta número de casos tanto en adolescentes como en adultos.- Modelos delgadísimas, rostros perfectos, pieles impecables, pastillas y cirugías para tener cuerpos libres de grasa,
son los valores, estereotipos y consejos que, cada día más, la sociedad moderna obtiene y aprende de los medios de comunicación y la publicidad.
Gracias a su increíble impacto, la moda es, hoy en día, la que impone los nuevos estereotipos de belleza: parámetros en los que reinan, lamentablemente, la delgadez y perfección.
Estos erróneos conceptos sobre el mantenimiento de un cuerpo estereotipado, suelen afectar a un gran número de personas, sobretodo a la población femenina, y son los responsables de la aparición de graves enfermedades, que no solo afectan la salud física de los sujetos que las padecen, sino que también perturban su equilibrio psicológico.
Una de las más comunes, en la actualidad, es la Anorexia Nerviosa: un trastorno alimenticio caracterizado por el miedo intenso a engordar y por una pérdida significativa del peso corporal que, generalmente, es fruto de una decisión voluntaria de adelgazar. Esta pérdida de peso se logra, principalmente, mediante la eliminación o reducción de la ingesta de alimentos, especialmente de “los que engordan”. Existen otros mecanismos que también suelen ser utilizados por las personas que padecen de anorexia, como lo son la autoinducción de vómitos, el abuso de laxantes y diuréticos, la práctica excesiva de ejercicio físico, entre otros.
Estudios científicos y psicológicos han determinado que este trastorno suele aparecer en la adolescencia, ya que es durante este periodo, en el que se comienzan a dar los grandes cambios corporales propios de dicha etapa y, a su vez, existe la necesidad de formar una “nueva” imagen corporal, en la cual los ideales de belleza externos toman especial importancia. Sin embargo, la prevalencia de dicho trastorno se ha vuelto cada vez mayor en hombres y adultos.
Muchos se preguntan cuáles son las causas de la Anorexia Nerviosa. Investigaciones realizadas arrojan que este trastorno alimenticio puede aparecer por múltiples razones, entre ellas destacan las socioculturales, familiares e individuales, y el protagonismo de estas en la aparición de dicha enfermedad, es diferente para cada paciente.
Los síntomas principales son:
· La preocupación excesiva por el peso y la figura y el deseo extremo por controlar el peso y/o la alimentación, acompañado de un rechazo a mantener el peso corporal igual o por encima del valor mínimo normal considerando la edad y talla.
· La ausencia de la menstruación, alteraciones de la imagen corporal, ansiedad, depresión, aislamiento social, irritabilidad, perfeccionismo, ideación y/o conducta suicida y comportamiento y pensamientos inadecuados hacia los alimentos.
· La alteración de la percepción del peso y silueta corporales, exageración de su importancia en la autoevaluación y/o la negación del peligro que comporta el bajo peso corporal.
· Aparición de patologías cardiovasculares, hormonales, metabólicas, gastrointestinales y neurológicas.
La bulimia es otro desorden alimenticio que afecta en igual magnitud a los adolecentes modernos. Los pacientes suelen sufrir pérdidas de control sobre la ingesta de alimentos, excediéndose en esta, por lo que luego se sienten culpables y auto inducen al vómito, uso de laxantes y diuréticos.
“Padecer estas enfermedades pueden ocasionar, a su vez, otras alteraciones mentales, que pueden empeorar el estado emocional de las personas implicadas. La depresión y los trastornos adaptativos suelen ser las más comunes. Estos trastornos psicológicos se caracterizan por un estado de malestar subjetivo que interfieren con el normal desarrollo de la vida de la persona que los sufre. Los sujetos se sienten cansados, nerviosos, sin energía ni interés, les resulta difícil tomar decisiones y pueden recurrir a pensamientos suicidas”, explica Carla Márquez, especialista en trastornos alimenticios y actual psicóloga de Centro Estético Láser Los Naranjos.
El tratamiento de estas enfermedades es interdisciplinario, ya que es necesaria la ayuda de varios especialistas para poder atacar tanto los daños psicológicos como físicos.
La falta de información sobre estos trastornos y sus consecuencias: el alto porcentaje de recaídas y la baja motivación para curarse de las personas que los sufren, hacen inusual que busquen tratamiento, por lo cual es de suma importancia estar atentos a los síntomas de estos trastornos alimenticios para poder ayudarlos a tiempo.
