
El artista español cerró este sábado su Gira Paraíso Express en la capital venezolana en medio de risas y lágrimas
cómplices tanto de él como de su público
Seis años, nueve meses y tres días. Ese fue el tiempo que Caracas esperó para volver a escuchar a Alejandro Sanz y que el cantautor español aguardó para volver a pisar la capital venezolana. El emotivo reencuentro marcado por sonrisas, miradas cómplices y lágrimas, muchas lágrimas, se celebró anoche en el campo de fútbol de la Universidad Simón Bolívar bajo la luz de una radiante luna llena para cerrar con broche de oro la Gira Paraíso Express del artista.
Alejandro Sanz no pudo contener las lágrimas de la emoción ante la euforia de sus fanáticos. Quizás por la larga espera, quizás por los problemas que hubo para que el cantante regresara a Venezuela, quizás por lo romántico de sus letras, quizás por lo visiblemente emocionado del artista o quizás por todas las opciones juntas, el público no se quedó atrás y más de uno lloró en medio de las melodías. El sentimiento llorar de felicidad jamás estuvo tan bien expresado.
“Mi Peter Punk” y “Todo lo que fui” fueron las canciones seleccionadas para abrir el concierto. “¡Buenas noches, Caracas! ¡Ay, qué suerte hemos tenido los que estamos en este escenario al terminar la gira en Caracas! No me pidan nada más. Hoy estoy bien presumido. Muchas gracias por estar aquí. Esta noche es especial. Hemos tenido nuestra ración de emoción en el camerino. Recordé la obra de Antoine de Saint-Exupéry, ‘El Principito’, que dice que cada uno es responsable de su rosa. Venezuela, ustedes son responsables de su rosa y solamente quiero prometerles una cosa: Esta noche va a ser del carajo”, dijo Alejandro Sanz con una amplísima sonrisa y unos pícaros hoyuelos en sus mejillas.

Siguió el repertorio con “Desde cuándo” y “Viviendo de prisa”. Luego, el carismático y talentoso artista español bromeó con los asistentes acerca de que cada quien era libre de hacer lo que quisiera, pero también les advirtió que si no lo aplaudían con fuerza, les caería “siete años de mal sexo”. Sanz no dejó de sonreír para entonar “Nuestro amor será leyenda”, tema del disco Paraíso Express. “¡Viva Caracaaas! Nuestro amor es así, es de leyenda Caracaaas”, gritó eufórico en medio de la canción.
“Corazón partío”, “Cuando nadie me ve” y “Yo hice llorar hasta los ángeles” marcaron el preludio para las bromas cómplices entre Sanz y sus fanáticos venezolanos. “Yo no sé ustedes pero yo había preparado dos o tres discursos buenísimos y se me han olvida’o. Venezuela, Venezuela, olvidarte no quisiera… Perdónenme la tontería pero estoy tan feliz de estar aquí con vosotros. Aquí se acaba la gira. Han sido 12 meses de gira, 90 y tantos conciertos y terminar en Venezuela, en Caracas, me hace muy feliz”, expresó visiblemente emocionado.
Llegó el turno para una “Lola Soledad”, canción dedicada a sus fanáticos “y a todas las mujeres valientes”. Al concluir el tema, Sanz llamó a Luis Fernando —de la agrupación Guaco— para cantar a dúo “Quisiera ser”.
El español no podía dejar de compartir con el público un presente que había recibido en esta visita a Venezuela. “Me han regalado un cuatro y ya me sé tres acordes en un día”, aseguró en medio de risas. Pero ese no fue el único obsequio que recibió Sanz, estando en la tarima alguien del público le entregó un tricolor venezolano y después una bandera de de España, que luego colocó juntas en el escenario como símbolo de hermandad.

“Venezuela, para nosotros es un honor terminar aquí la gira. Ustedes tienen un paraíso ¿Lo saben? Yo sé q ustedes lo saben. ¡Vaya belleza de país! Bellezuela, como le digo yo”, comentó Alejandro Sanz antes de interpretar la muy esperada “Looking For Paradise”. “¿Lo ves?” y “Tú no tienes la culpa” indicaron que el tiempo estaba corriendo y que quedaba poco del show.
Ya cerca de la medianoche, muchos espontáneos de las filas delanteras le mostraron a Alejandro Sanz el hermoso cielo y la brillante luna llena, que parecía tener un aro alrededor. Él simplemente se quedó sin palabras y el público gritó: “Si se puso, sí se pudo, sí se pudo”, una y otra vez. El entusiasmo de los asistentes hizo que se desbordaran las lágrimas del cantante. Y luego de un largo instante en silencio, “se me metió algo en el ojo”, dijo para continuar las bromas cómplices con sus seguidores.
“Caracas, no importa lo que pase porque todos saben lo que ha pasado. No importa lo que se diga, ustedes siempre tendrán un lugar privilegiado en mi corazón. No me importan los partidos políticos. No me importa nada de eso. Les quiero a ustedes”, expresó Sanz en una declaración de amor a su público venezolano. Antes de llamar a Víctor Muñoz, con quien cantó “La fuerza del corazón”.
“Tu letra podré acariciar”, “A la primera persona”, “Mi soledad y yo”, “Amiga mía”, y “¿Si fuera ella?” marcaron el final de una cita musical donde ni una sola canción se quedó sin ser coreada a viva voz. No solo las emociones marcaron la pauta en el cierre de la Gira Paraíso Express este sábado en Caracas, sino que el sonido fue impecable y hasta la iluminación del escenario fue más que fabulosa. Para concluir el encuentro, Alejandro Sanz y sus músicos se unieron en la tarima para despedirse con el grito de “¡Venezuelaaa!”.
Por: Soniberth Jiménez @soniberth
Fotos: Mariana Patiño
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