El conductor de »Guerra de los Sexos» quiso dejar bien clara su posición tras ser cuestionado por haber  animado el concierto que dio por culminada la CELAC

Debido los múltiples comentarios que surgieron tras dar la cara como animador del acto cultural que se llevó a cabo en La Carlota el pasado sábado, el animador de la familia venezolana decidió contar su verdad y dejar bien claro cuáles son sus pensamientos y creencias.  
Mucho es lo que se ha dicho en torno a tu participación como animador de concierto cierre de la CELAC. ¿Podrías decirnos cómo llegaste allí?

Fue el propio presidente de Venezuela quien  me llamó y muy respetuosamente me preguntó si quería participar en las actividades culturales de la Cumbre como presentador. Me habló de la importancia que tenía esta cita histórica y yo inmediatamente accedí como venezolano. El país está cansado de la mezquindad, de que se le resten méritos a ciertos logros y conquistas que son institucionales, que existirán en el futuro, con Chávez o sin Chávez. Esa es la Venezuela que yo quiero, la Venezuela que antepone las buenas ideas y los grandes proyectos para beneficio de todos.

¿Cuál fue la razón que te llevó a aceptar animar dicho evento pues sabemos que no cobraste ni un bolívar por hacer esta labor?

Me motivó la grandeza de esta convocatoria. Aquí vinieron presidentes como el de Chile o el de Colombia que no son muy amigos del modelo venezolano y mucho menos del gobierno de Chávez. Pero vinieron. ¿Por qué? Porque la CELAC es una idea que es imposible rechazar, es una idea para la unión en la diversidad de nuestros pueblos, que abre oportunidades a todos. Por eso lo acepté y pedí expresamente no cobrar nada, para que después no vinieran los mezquinos de siempre, los que destruyen cualquier iniciativa positiva para el país a hablar paja, como efectivamente lo hicieron.

¿Qué tienes que decir a las personas que a través de la red social Twitter cuestionaron tu labor en el concierto que dio cierre a la CELAC?

Apuesto por una Venezuela de integración, por un proyecto fuerte, con una visión amplia y generosa del país. A mí me emociona ver a los jóvenes del Sistema de Orquestas participar en estas actividades, porque cada uno tiene su opinión política, son diversos, pero convergen en un formidable proyecto institucional como es el caso de las Orquestas Sinfónicas. Lamentablemente, hay un pequeño grupo resentido que lo difama todo, que es capaz de insultar a cualquiera porque sencillamente apoya con honestidad una institución para el futuro como es la CELAC. Aún así, agradezco con todo mi corazón la solidaridad manifestada por la gente que sí entendió cuál era mi rol en ese concierto.

¿Qué opinión te merece la realización de la CELAC en Caracas y qué piensas de los actos culturales que se realizaron para celebrar este encuentro?

Es una cumbre histórica que habla del liderazgo que ha adquirido Venezuela en este continente. Aquí se reunieron 33 países de diversas tendencias ideológicas para centrar sus esfuerzos en la unión e integración, en concretar el sueño de Bolívar. La programación cultural estuvo genial, con grupos que tienen un mensaje latinoamericanista claro, como Calle 13, Aterciopelados y Buena Fe. A mí, lo que más me gustó, por ser venezolano, fue la presentación de las orquestas sinfónicas el viernes en el Teresa Carreño y el sábado junto a Calle 13 en La Carlota.

“No soy de ningún color, yo soy amigo de las buenas ideas. Y esas ideas son las que apoyo con toda mí mística y corazón. La CELAC nace en Caracas y cuenta con todo mi apoyo. Eso es lo único que puedo decir”, alegó el animador de la familia venezolana para finalizar.