La actriz de origen colombiano defiende el ser una mujer gritona y con curvas


La estrella televisiva Sofía Vergara vuelve a replicar a aquellos que creen que su personaje en ‘Modern Family’ –el de la temperamental Gloria Delgado– encarna un estereotipo negativo de la comunidad latina en Estados Unidos, y para ello exhibe con orgullo una personalidad que no solo proyecta en la ficción sino que le acompaña en todas las facetas de su vida. Aunque la popular actriz colombiana lamenta que su forma de ser no haya sido bien recibida por algunos televidentes, Sofía insiste en que la imagen pública a la que se ha visto asociada desde que alcanzara la fama responde únicamente a su naturalidad y a su faceta más espontánea.

«Yo no le tengo miedo a los estereotipos, y no pretendo ser otra cosa que lo que he sido siempre. Si el estereotipo de mujer latina es el de mi mamá, el de mi tía y el de mi propia persona, pues solo puedo decir que me encanta. Lo que no voy a hacer es esconderme o cambiar radicalmente para que algunos no se sientan ofendidos. Estoy orgullosa de venir de una familia de mujeres con energía, con buenas curvas y muy gritonas. Yo no veo nada de malo en eso», se sinceró la diva en el programa Notimujer, del canal CNN en Español.

La carismática artista resta importancia a los debates públicos que se generan sobre su figura -entre otras cosas– porque para ella la salud y el bienestar físico constituyen asuntos mucho más relevantes, y esta actitud ha motivado que Sofía se haya convertido recientemente en la imagen de una marca de medicamentos para tratar el hipotiroidismo. A diferencia de otros compromisos profesionales que debe afrontar, la nueva campaña promocional en la que se ha visto inmersa está íntimamente vinculada con su vida personal, ya que la famosa actriz lucha desde hace años contra esta dolencia a base de un estricto tratamiento de pastillas diarias.

A pesar de las adversidades a las que Sofía ha tenido que enfrentarse a lo largo de toda su carrera profesional, la colombiana asegura que el secreto de su simpatía y encanto personal reside en la modestia que la caracteriza y en el hecho de haber llegado a la fama en una etapa de madurez.