La Retribución: Una experiencia única Jeep 4X4 en Moab, el lugar donde el lujo y la aventura se unen
En el 2012 la marca Jeep rompió el récord mundial de ventas y para imponer la mejor marca de todos los tiempos nació el “Jeep Challenge”, un programa cuyo objetivo era motivar y mejorar los objetivos de ventas con la participación de la región de Latinoamérica. La retribución, además del reconocimiento por su gran labor, fue vivir una experiencia única 4X4 con los legendarios Jeep Wranglers. En uno de los lugares más emblemáticos para hacer todo tipo de aventuras y travesías en la Unión Americana, Moab, en el Estado de Utah.
La convocatoria que se realizó fue sobresaliente ya que prácticamente todos los países de la región aceptaron el reto Jeep. La marca impuso un nuevo récord global de ventas de 701,624 unidades al cierre del 2012. Estos números arrojaron resultados extraordinarios; 20 países alrededor del mundo lograron su mejor año en ventas y de ellos 13 correspondieron a América Latina, la región sobrepasó sus ventas en 18% con respecto al año anterior.
Experiencia extrema en Moab, Utah
Un viaje largo para la mayoría, la vía más rápida para arribar era una pequeña ciudad llamada Grand Junction en el estado de Colorado; de ahí comenzó la aventura para llegar a nuestro destino que se encontraba aproximadamente a una hora en carretera. No es un viaje aburrido, sino todo lo contrario, mientras te vas adentrando al bello estado de Utah empiezas a experimentar los cambios de paisajes. El camino principal te va acercando a las montañas rojizas esculpidas por el tiempo con formas y cortes caprichosos y como compañía tienes al Río Colorado que siempre nos acompañó. (1,1A)

Llegamos al estado de Utah, a Moab, la meca de los amantes de la naturaleza, la libertad y la aventura, características semejantes a las de Jeep y a la de los participantes de esta gran proeza. En esta localidad destacan los escenarios y parques más espectaculares del mundo, al norte se localiza el Parque Nacional Arcos donde se aloja la concentración más grande del mundo de arcos de arenisca naturales. Al oeste encontramos, el Parque Nacional Canyonlands el más grande del estado de Utah, las montañas llamadas La Sal cubiertas de nieve que resaltan su belleza a la distancia, todo esto dividido por el Río Colorado y el Río Verde. Este territorio se ha convertido en el campamento base para actividades al aire libre de fama mundial.
Esto era solamente el principio, llegamos al hotel sede de este magno evento, el exclusivo hotel Sorrel River Ranch, una propiedad mágica, enclavada en un valle, rodeada de hermosas montañas y formaciones rocosas. En este asombroso lugar se llevó acabo el reconocimiento a los ganadores del Jeep Challenge, altos ejecutivos de la marca Jeep de América Latina, fueron los anfitriones de esta emocionante ceremonia, en donde se reconoció el gran esfuerzo y dedicación que este selecto grupo realizó en sus mercados para hacer de Jeep una de las más reconocidas marcas a nivel mundial. (2,2A 2B)
Al día siguiente, comenzó nuestro recorrido con una caravana de 15 Jeep Wranglers, cada uno mostraba un espíritu distinto porque portaban sus banderas en puertas y en la parte trasera sobre la llanta de refacción. La imagen imponente de toda la fila de autos con diferentes colores y versiones, pero todos con las cualidades perfectas para afrontar los caminos que nos esperaban en este majestuoso lugar. Salimos del rancho por una bella carretera poco sinuosa con maravillas naturales, combinación de colores, cambios de vegetación pasando junto a las montañas rocosas, donde los vehículos se desplazaban sin problema por sus capacidades y aptitudes para cualquier tipo de terreno en este caso en condiciones normales, solo pavimento. Algunos quisieron disfrutar más el aire fresco y el día soleado quitando el toldo en algunos vehículos, o simplemente dejando abajo los cristales para sentirse completamente en un ambiente diferente plagado de aventura y emoción. De repente llegamos al legendario poblado de Moab, pintoresco, típico americano, con calles no muy largas, en cuyos alrededores se han filmado un sin número de películas, pequeñas casas y una gran cantidad de letreros y comercios que invitan a la aventura en sus más variadas formas, este es sin duda alguna uno de los lugares más propicios para vivir la emoción y la libertad y es también la sede de los más grandes eventos 4×4 , un hábitat natural para los Jeep. Nos aproximábamos más hacia la ruta extrema y era momento de cambiar el modo de manejo de nuestros Wrangler, bajando la presión de los cuatro neumáticos y cambiar de tracción 4X2 a la tracción 4X4 colocando en neutral la transmisión y con solo mover una palanca a la posición de “ 4 low” logramos preparar nuestros Jeeps al modificar el diferencial con la caja reductora para poder conquistar las partes más altas. Los Jeep están listos , todos estamos listos . Quien se iba a imaginar que desde el inicio de esta travesía extrema, la diversión y los nervios comenzarían.
Nuestro primer obstáculo, un lugar conocido como “Hell´s Revange“ , hay que imaginarse que con este nombre lo que nos esperaría iba a ser de cuidado. Y en efecto comenzamos a subir por una formación rocosa, en donde solo había espacio para un solo vehículo, sin embargo el camino se hacía cada vez más estrecho y a cada metro avanzado la altura por dónde íbamos aumentaba, lo único que sé podía ver era hacia el frente ya que a los lados solo había un gran vacío de varios metros y no nos quedaba más que continuar, no había forma de retroceder. Las rostros de los conductores demostraban nerviosismo, un movimiento en falso y cualquiera podría caer, nos dimos cuenta que íbamos prácticamente encima de una enorme roca , en un espacio muy estrecho a una gran altura en un camino irregular. Algo que calmo mucho a los conductores fue el extraordinario comportamiento de los vehículos , firmes , paso a paso sobre el camino imperfecto, con gran agarre , eso nos dio una gran confianza , como dicen:” Solo en un Jeep puedes atreverte hacer algo así “. Continuamos subiendo y trepando todo tipo de pendientes, pequeñas, irregulares, unas muy pronunciadas, pero la tracción en las cuatro ruedas de los Jeep nunca permitió que nos detuviéramos. En una de esas pendiente pronunciadísimas podíamos ver a los Wrangler que iban adelante de nosotros y literalmente iban escalando una gran roca, casi perpendicular , una imagen que me dejo sin aliento , porque por ahí íbamos a pasar nosotros. Y en efecto, empezamos a subir, más bien a escalar y hubo un momento en que no podíamos ver más que el cielo al frente de nosotros de lo empinado que íbamos, por supuesto había nervios , pero sin problema alguno logramos subir y continuar como sin nada , seguimos subiendo y venciendo diferentes obstáculos.
Después de un tiempo nos dimos cuenta que la caravana había llegado a una de las partes más altas del recorrido, Jeep Wranglers multicolores , con banderas y decoraciones de diversos países, rodeado de un paisaje majestuoso, ese fue uno de los momentos más emocionantes e inigualables de esta ruta . Todos estábamos admirando esta hermosa estampa y volvimos a caer en la cuenta de que en verdad estábamos muy alto ya que la vista era increíble, y hasta aquí habíamos llegado sin ningún problema, un recorrido y una experiencia incomparable. Este vehículo es realmente algo extraordinario, como uno de los participantes me dijo, “es muy emocionante ver al Jeep Wrangler, el representante máximo del 4×4 , en su hábitat natural “.
Seguimos la travesía y por supuesto estando en un lugar como éstos, nos encontramos a diferentes aventureros del off road y expertos en ciclismo de montaña. Que al paso de la caravana se quedaban admirados por tan impresionante escena 4×4. Poco a poco fuimos saliendo de este mar de rocas para tomar otra ruta, algo distinta, más plana pero con mucha vegetación y muy terregosa, nada por donde un Jeep no pueda pasar, más después del recorrido como el que acabábamos de hacer. De repente llegamos a “ Castle Valley “ un pequeño campamento en una parte muy alta de la montaña en donde nos esperaban con un pequeño lunch y una vista espectacular, de ahí podíamos admirar un inmenso valle rodeado de esas formaciones rocosas rojizas y caprichosas en donde estaba enclavado el rancho que nos alojaba y del otro lado un fotografía magnífica, podíamos ver las Montañas de Sal , todas nevadas , altísimas y majestuosas Con esa hermosa postal prácticamente estábamos terminando nuestro recorrido . Podemos decir que Moab fue testigo y fiel anfitrión del verdadero espíritu latino de libertad y aventura.
Texto y Fotos : Leslie Gonzalez . Desde Moab, Utha
