A pesar de decir que la carrera musical es muy sacrificada, la mexicana no siente que se haya perdido de gran cosa en la infancia
Aunque Paulina Rubio encarna el prototipo de cantante exitosa envuelta en un halo de glamour y sofisticación, su papel de mentora en la edición estadounidense de ‘The X Factor’ le ha dado la oportunidad de transmitir a sus pupilos una idea diferente de las experiencias que proporciona una industria tan competitiva como la discográfica. Tanto es así, que una de sus funciones en el popular concurso consiste en mantener a sus concursantes con los pies en el suelo y hacerles entender que la música es una profesión muy «sacrificada».
«Lo bueno de participar en este proyecto es que tengo la oportunidad de compartir mis anécdotas y las vivencias que he acumulado en tantos años de profesión. Lo que quiero hacerles entender [a los candidatos que están a mi cargo] es que la música es un trabajo muy serio, que esta industria puede ser un mundo muy solitario y que para triunfar hay que sacrificarse a diario. Es una responsabilidad reconducir los sueños de las estrellas emergentes y convertirlos en verdadero éxito», confesó la mexicana en una entrevista con el portal Huffpost Live.
Además de protagonizar una extensa carrera artística que dio comienzo cuando solo era una niña, Paulina tiene los galones de toda una veterana en los que a programas de televisión se refiere, ya que antes de integrarse en el equipo de ‘The X Factor’ ejerció de mentora tanto en la versión mexicana de ‘La Voz’ como en su edición infantil. Por ello, la popular intérprete sabe que cualquier tipo de concursante, más allá de su edad o procedencia, puede triunfar si es capaz de explotar al máximo aquellos elementos que le hacen especial con respecto a sus competidores.
