Poco a poco, Pamela Anderson, sinónimo para muchos de sensualidad, ha querido difuminar esa imagen de bomba sexual que se forjó en los 90.

La explaymate y ex estrella de la exitosa serie ‘Guardianes de la Bahía’, que este domingo 1 de julio cumple 45 años, aún viste con zapatos de tacón alto, luce su cuerpo en minifaldas y blusas reveladoras, pero siente que ella debe ser valorada más que por ser el sex symbol de toda una generación.

Y es que la canadiense con medidas de 90-56-86 no ha dejado de ser criticada a pesar de ser una tuitera incansable en contra del maltrato animal, o subastar (como lo hizo a inicios de año) una camioneta para recaudar fondos para los afectados por el terremoto en Haití.

«Espero que la gente mire a través de lentes de gran angular y me respete por los logros que son importantes», escribió Anderson hace unos días en su página web oficial.

«Por (mi lucha por) los derechos de los animales, el medio ambiente y criar una familia.

Trato de usar mi imagen para cosas buenas».

Desde joven, la modelo, actriz, productora y escritora ha tenido los reflectores sobre ella.

Se cuenta que, a los 21 años, fue a un partido de futbol americano y las cámaras, que enfocaban al público, captaron su figura, lo que cautivó a los organizadores del encuentro, quienes la llevaron al centro del campo para que la audiencia aplaudiera su belleza.

Aunque ella sólo ha aceptado haberse hecho implantes de senos al inicio de su carrera, medios estadounidenses aseguran, sin haber mostrado pruebas, que ha tomado tratamientos de colágeno en los labios, que se ha practicado liposucción y que se ha arreglado la nariz.

Hoy en día, Pamela tiene dos hijos (Brandon y Dylan) producto de su breve matrimonio con Tommy Lee, el baterista de Mötley Crue.

Precisamente, ambos se hicieron populares en los 90 con una polémica mundial cuando se hizo público un video de sus relaciones sexuales durante su Luna de Miel.

Aunque la pareja demandó a la compañía que distribuía el material, el cual fue robado de la casa de Lee y Anderson, no se pudo impedir la distribución del video, pero ellos recibieron alrededor de millón y medio de dólares de compensación.

De las 32 producciones televisivas o cinematográficas en que ha incursionado, la única que resonó fue ‘Guardianes de la Bahía’, mientras que sus intentos de ser vista como sexi heroína de acción en filmes como ‘Barb Wire’ y series como ‘V.I.P.’ han pasado al olvido.

En la última década, más que figurar en algún proyecto con éxito, ha escrito una novela llamada «Star» inspirada en sí misma, participado en las versiones india, australiana y británica de ‘Big Brother’, el ‘Dancing With the Stars’ estadounidense y argentino, y hasta apoyado el reality mexicano ‘La Academia’.

Sin embargo, los escándalos no la han abandonado, pues en meses pasados se dio a conocer que el fisco californiano la busca por evasión de impuestos de cerca de medio millón de dólares.

Sus recientes esfuerzos por darle un rostro con menos frivolidad a su trayectoria incluyen gestos como viajar a Alemania para defender al líder ecologista Paul Watson, envuelto en un pedido de extradición para enfrentar un juicio en Centroamérica, por haber hundido una embarcación de pescadores.

«Paul es un guerrero del océano, un guardián. Lo necesitamos de vuelta en su labor», escribió también Anderson en su página.

 

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