La flamante Miss Táchira 2013, es una mujer de retos, desde muy jovencita, agarró sus maletas y se mudó del Zulia al Táchira.

La muchacha una vez que terminó su etapa de formación secundaria, habló con sus padres porque decidió  estudiar Medicina, en la Universidad de Los Andes

A sus 21 años, Georgina de Jesús Mazzeo Ramírez, ha enfrentado la vida con responsabilidad, porque su meta es convertirse en profesional de la medicina. De hecho, cursa el segundo año de la carrera. Sin embargo, hizo un alto para cumplir otro de sus sueños. Ser miss.

Georgina como muchas de las venezolanas soñaba con formar parte de las chicas de Osmel y por supuesto graduarse de miss, un título que sabe, le permite crecer en muchos aspectos de su vida personal. De ojos mirada profunda y fuerte carácter, es sensible ante los más necesitados y es de las que coloca la otra mejilla, para doblegar a quién la agrede.

Confiesa que su vida es como la de cualquier otra mujer venezolana, que quiere salir adelante, crecer como ser humano y por supuesto conseguir una pareja, que la respete y le dé el valor que se merece. “Yo nunca me rindo y cuando tengo problemas siempre me crezco ante ellos”, admitió Georgina.

Es muy creyente y de pequeñita allá en Santa Bárbara del Zulia, religiosamente iba a la iglesia los domingos y también se confiesa, devota de la Virgen de Chiquinquirá. Ahora que vive en los Andes, también cumple con su formación católica y le tiene mucha fe, al Santo Cristo de la Grita, a quien ofreció llevarle una réplica del título que gane el 10 de octubre, en el Poliedro de Caracas.

A Georgina siempre le han gustado los deportes y desde pequeña practica gimnasia aeróbica y atletismo. Sus padres Gino Mazzeo Gómez y Lisbeth Coromoto Ramírez, siempre han estado apoyándola en todo lo que emprende, al igual que sus hermanos: Gino, Gattaneth,  Georgio y Salvattore.

Georgina comenzó con buen pie en los certámenes de belleza, su primera experiencia fue en el Miss Táchira 2013, donde salió victoriosa. Y en la Gala interactiva se llevó el título de “Mirada Seductora”, los entendidos en la materia de la belleza, la dan como fija en el cuadro de las finalistas. También hay quienes la comparan con su paisana NeylaMoronta, Miss Venezuela 1974. De todas maneras, Mazzeo está dando la pelea y se ha crecido entre las favoritas para quedarse con la corona, que reposa sobre las sienes de María Gabriela Isler, Miss Venezuela Universo 2012.

Para conocer su inteligencia y desnudar sus proyectos de vida, interrogamos a la hermosa Miss Táchira 2013, que en pocas palabras demostró ser: Segura, astuta y capaz. Pero es mejor que sean ustedes quienes la juzguen. ¡Disfrútenla!

-¿Cuéntanos cómo es que llega al Miss Táchira, siendo zuliana?

-Es una historia mágica, bueno, ocurrió por accidente, una amiga le mostró mi foto a Néstor, el organizador de Miss Táchira, cuando le estaba hablando de otra persona, y Néstor al verme, se interesó en mí, y de allí en adelante ya lo demás es historia.

-¿Te sientes más segura en zapatos deportivos o tacones?

-En zapatos deportivos me siento bella y en tacones, toda una reina.

-¿El Miss Venezuela que significa para ti?

-Es una escuela, donde se une la magia con la realidad, y su fruto, es sonrisas y alegría para todos.

-¿Cómo marabina que es lo más importante que tiene tu estado natal?

-Mi gente y nuestra cultura, llenos de valores espirituales y sociales que nos hacen únicos en esta tierra paradisiaca, llamada Venezuela.

-¿Qué ha sido lo más importante que te ha enseñado el Miss Venezuela, ahora convertido en reality?

-He podido apreciar la realidad de la fantasía, que no hay belleza sin sacrificio, que no hay ganancia sin esfuerzo y lo más importante, no hay que desfallecer, sino estar renovada todo los días.

-¿Cuál es la desventaja de ser una mujer tan alta?

-No, no hay desventajas. A nosotras las mujeres nos gusta estar elevadas, por eso usamos tacones, todas queremos ir por los cielos.

 -¿Cuál es tu mayor debilidad?

-Mi familia, estar lejos de ellos, me hace sentir incompleta.

-¿Cómo liberas el estrés?

-Escuchando música, no solo me encanta, si no me hace sentir de lo mejor. Y según la música mi estado de animo.

-¿Alguna vez te rompieron el corazón?

-No, soy una chica de 21 años, aun me siento niña en asuntos del amor.

-¿Abrumadoramente coqueta?

-Por supuesto, sí, me encanta vestirme y maquillarme, me transforma de bella a esplendida.

-¿Qué te hace llorar?

-Tantas cosas, creo que toda mujer se toma el tiempo para  llorar, nos sale fluidamente del corazón, incluso aunque no sabemos porque.

-¿A quién te encomiendas?

-A Dios, solo él sabe que hay en los corazones de quienes nos rodean.

-¿Para qué eres espléndida?

-Me gusta la medicina, creo que para llevar un mensaje de salud y belleza a todas la mujeres de Venezuela.

-¿Cuál ha sido el mejor piropo que te han dicho?

-Todos los piropos son bellos y hermoso, unos lindos y otros no tanto, pero el que más me gusta es cuando se me acerca un niño y sonríe al verme, sé que desde su punto de vista, ingenuo, es un sentimiento lindo y genuino.

-¿Para ti cuál es el mejor consejo que te ha dado tu madre?

-Ella me ha dado muchos consejos, pero lo que en todos siempre está presente, es tener paciencia, y no dejar llevarme por mis desánimos y tempestades.

-¿Para qué sirve una reina?

-Una reina, representa a Venezuela, al pueblo, a su gente, para el mundo, no solo por su belleza y orgullo, sino también para llevar los mensajes de reconciliación y amor que nos une como sociedad, para tolerarnos más los unos a los otros.

-¿A quién le pedirías un autógrafo?

-A Jesucristo, para que escribiera su nombre siempre en mi corazón, como lo llevo en mi alma.

-¿Tienen un plan B en caso que no ganes una corona?

-Por supuesto…Ya yo gane, todo es ganancia para todas nosotras, entramos como mujeres, salimos como misses.  Estamos marcadas por la corona para siempre.
 
-¿El modelaje, la medicina o los reinados de belleza?

-Estando estudiando medicina, soñaba con el miss Venezuela, ahora que estoy en el miss Venezuela sueño con la medicina, todo esto me ha tomado de sorpresa, y todo ha tenido su tiempo. Creo que voy a dejar a la vida que me siga sorprendiendo.

-¿Cuál es tu más fuerte rival?

-Yo misma, la lucha es conmigo misma, para mantener la dieta y disciplina que lleva la lucha para llegar al día de la corona en perfectas condiciones entre cuerpo, alma y mente.

-¿Hasta dónde quieres llegar?

-Hasta la corona de Miss Universo, aunque creo que es indefinible el limite  a donde quiero llegar.

-¿Osmel Sousa es un verdugo o un manso corderito?

-Por supuesto que es un verdugo por los años de experiencia que tiene y es un manso corderito, si sabes llegarle en el momento justo, es un sabio en la materia de la perfección de la belleza.  

-¿Cuál de los profesores de la fábrica de reinas es más estricto?

-Sin duda alguna el profesor Briseño, y se lo agradezco, nos ha perfeccionado la manera de expresarnos.

-¿De qué candidatas aprendiste algo positivo y de quién algo negativo?

-A diario,  en la Quinta se me muestra algo positivo y negativo de todas y cada una de las candidatas.

-¿Estas preparada para ganar?

-Sí, tengo la esencia de reina, espíritu de mi pueblo, y ganas de luchar por Venezuela.

-¿Qué opinas sobre el uso de las redes sociales?

-Me encanta, totalmente veloz en el mensaje y la comunicación. Es mágico.

-¿Qué has hecho por amor?

-Todas las locuras las he hecho por amor, jajajaj.  

-¿Para qué sirve el dinero?

-Para ir de shopping.

-¿Qué harías a favor de la infancia abandonada?

-Sinceramente, y es algo que de verdad me encantaría hacer es una Escuela que sirva de vivienda a la vez.

-Hemos visto que a lo largo del certamen mejoraste tu imagen. ¿Quién está detrás de todo ese cambio en el rostro?

-La quinta Miss Venezuela, verdaderamente es una escuela, que me ha permitido a mí misma aprender y a cambiar, a reinventarme para brillar.

-Muchos te comparan con la ex miss Venezuela 1974, NeylaMoronta, será por ojos o  será que te ven como la sucesora de María Gabriela Isler?

-Puede ser, que me vieron las cualidades, así como las tuvo NeylaMoronta y María Gabriela Isler, para representar a Venezuela en un concurso internacional.

Fotos: Iván Dumont.