Una de las integrantes encarceladas de la banda punk, Pussy Riot,
declaró a una publicación alemana que no tiene nada qué lamentar sobre la protesta antigubernamental que ella y sus compañeras realizaron recientemente en una catedral, hecho por el cual fueron declaradas culpables de vandalismo y sentenciadas a dos años de prisión en Rusia.
En una entrevista que difundió hoy la revista Der Spiegel, Nadezhda Tolokonnikova aseguró que la condena contra ella y dos de sus compañeras de la mencionada banda eran una «venganza personal» de presidente Vladimir Putin, pero que sirvió para atraer la atención global hacia la cuestionable gestión del mandatario ruso.
«En última instancia, creo, el juicio contra nosotras fue importante porque mostró la verdadera cara del sistema de Putin», afirmó Nadezhda.
Der Spiegel señaló que las respuestas de la artista a las preguntas de la revista fueron entregadas por su abogado, a quien se permite que la visite en prisión.
«Pussy Riot mantiene su objetivo de una revolución en Rusia», expresó Tolokonnikova.
