De la mano de un personaje difícil de olvidar… La vida de un maquillador le permitió al actor Mario Sudano regresar a la pantalla

chica de Venevisión, en la telenovela »La Mujer Perfecta». Un personaje divertido, impregnado de un sabroso humor, con una personalidad avasallante y bautizado como Tsunami, sin duda, un nombre difícil del olvidar.  “Tsunami es muy amigo de Renata. Él fue quien la maquilló cuando ella participó en el certamen Miss Venezuela y es precisamente Renata la que lo trae a trabajar a la academia. Tsunami a pesar de ser muy duro y frontal a la hora de hacer comentarios, es muy fiel con Renata (Carolina Perpetuo)”, señaló el actor.

Por otro lado, Sudano declaró que está “muy contento y satisfecho por estar trabajando en una telenovela de Leonardo Padrón, lo que ha sido una gran experiencia”, sobre todo, porque se inició en la televisión justamente en la telenovela Cosita Rica de Leonardo Padrón. Igualmente señaló: “tuve la suerte de que me escogieran para realizar este personaje que es muy interesante y aprovechable para trabajar y causar un impacto en el público  por las características del rol”.

Mario Sudano comenzó su carrera como actor a los 12 años en Maracaibo, haciendo teatro en su colegio. Estando en el bachillerato creó el grupo de teatro del colegio y se inscribió en una academia de artes audiovisuales, y de allí en adelante no ha dejado actuar y dirigir. Llega el momento de ir a la universidad, y por sugerencia de su padre comenzó a estudiar la carrera de ingeniería pero no le gustó. Al tiempo presentó para estudiar artes escénicas en la Universidad Central de Venezuela, es así como a los 20 años de edad llega a Caracas, con ansias de labrarse una profesión exitosa como actor. Una vez en la capital se unió al grupo de teatro Contrafuego, donde se mantuvo por diez años aproximadamente hasta que empezó a dedicarse exclusivamente a su escuela “El teatro del Canovaccio”.

Su primera experiencia en la televisión fue en la telenovela Cosita Rica. Luego participó en las producciones drmáticas “Se solicita un príncipe azul”, “Voltea pa’ que te enamores”, “Arroz con leche”, “Torrente”, “¿Vieja Yo?”, “Harina de otro costal”.

– ¿En quién te has inspirado para recrear a Tsunami?

– Conozco a muchos maquilladores y a muchos profesores que pueden tener las características que ofrece Tsunami, pero realmente no está inspirado en nadie en particular. De mis conversaciones con Leonardo Padrón y Camilo Hernández, uno de los escritores de Leonardo Padrón, sumado a lo que yo tenía en mente, empezó a nacer Tsunami. Él es un profesor de maquillaje, homosexual, tiene mucha clase, elegancia, intuición, inteligencia. Es muy divertido.

– ¿Qué les puedes decir a quienes consideren que el personaje es excesivamente amanerado?
– En principio yo cuando comencé a grabar me dijeron que tuviera cuidado con exagerarlo, por lo que en los primeros capítulos fui muy sobrio. Me comentaron que de esta forma el personaje podría llegar a ser un poco gris. El personaje está escrito como un hombre amanerado y afeminado. Yo como actor  responsable, que si le dicen algo se pone hacer tarea, empecé a ser menos sobrio.

– ¿Estas ocurrencias con las que sale Tsunami son creación tuya o del texto?
– Hay parte y parte. Sin embargo, en este tipo de personajes siempre se busca que se pegue una frase. En una oportunidad me escribieron: “déjame buscar una vocal, ooooooo”, a mi me gustó mucho, así que si yo veo que tengo la posibilidad de ponerla sin que me la escriban lo hago, porque me parece que fue una muy buena idea de los escritores. Yo me tomo la libertad a veces de colocarle algunos detalles, porque este tipo de personajes son muy creativitos y tienen una respuesta para todo. Yo pongo mi granito de arena; esa es una característica de mi trabajo y que he conservado, sobre todo en los personajes cómicos que he hecho en las telenovelas.


– Te has paseado por distintos personajes, ¿qué te llama más la atención, el drama o la comedia?

– Yo creo que uno como actor tiene que pasar por todo. Me gustaría muchísimo poder demostrar mi talento para el drama porque la mayoría de las veces me ha tocado hacer los personajes divertidos, que me gustan mucho y que están muy cercanos a mi por toda la formación que yo he tenido como comediante a través de la pantomima, del clown y de todo lo que he hecho en el teatro. Sin embargo, el drama también me gusta mucho, de hecho en el teatro he tenido oportunidad de interpretarlos y espero que en la televisión se abran oportunidades para desarrollarme con estos tipos de personajes.


– Los personajes característicos, como los divertidos y los muy despiadados son los más recordados por el público…

– La gente cuando me reconoce en la calle, lo hace por los personajes divertidos y también por los villanos. Apenas habían salido los tres primeros capítulos del personaje, fui a ver la obra “Cabaret” y una señora me dijo: ‘Tsunami’, imagínate me llamó por el nombre del personaje. En el facebook me han felicitado muchísimo, la gente me escribe que se ríe y divierte mucho. Ha calado bastante en el público.

– Es una realidad que para algunas personas aún les cuesta aceptar la diversidad sexual, por lo que Tsunami puede generar comentarios negativos y positivos…

– Claro que sí, pero es importante tener en cuenta que todos existimos en el mundo. La discriminación ya está fuerte, tenemos que pensar con mente abierta y entender que existe la diversidad sexual. Este es un gran personaje que me está dando la oportunidad de aderezar una trama muy interesante, trabajar con un elenco maravilloso al lado de excelentes actores, además en un excelente proyecto escrito por Leonardo Padrón y dirigido por César Bolívar.

FORMADOR DE TALENTOS

Mario Sudano ha hecho de las artes escénicas su vocación, su profesión y también, ha hecho de ellas el medio para crear y pulir las nuevas generaciones de artistas que también tiene como él amor por el arte de la interpretación.

– Entiendo que te dedicas a impartir clases de actuación…
– Tengo mi propio taller de actuación, llamado Teatro del Canovaccio. Allí impartimos clases de teatro, de actuación para televisión, pasando por pantomima, payaso, porque también he trabajo como payaso y los formo. Además soy profesor de expresión corporal en la escuela de Karl Hoffman. Actualmente trabajo junto a mi esposa, Desiré Monasterios, quien también es actriz y productora, en nuestra propia empresa que no solamente produce obras de teatro sino que también produce eventos, perfomances en los que se requiere la participación de actores para concienciar o fortalecer valores de cualquier institución. Nosotros escribimos, dirigimos y producimos lo que el cliente desee. Tenemos nuestra firma asociada al Teatro del Canovaccio, la productora Mario Sudano producciones.

– ¿Por qué bautizaste tu taller de actuación como El Teatro del Canovaccio?
– Me gusta mucho la comedia del arte italiana, porque es el manejo de las máscaras, el arlequín, el pantalone, el doctore, quienes al presentarse colocaban detrás del escenario un papel en el que estaba escrito cada  premisa que iban a desarrollar en el teatro, porque en ese tipo de comedia todo es basado en la improvisación y ese sitio físico se llama canovaccio. Es una palabra técnica para los actores en Italia. Hoy en día el canovaccio es como un trapo. En Milán sacuden los vestuarios con una gran mopa, y a esa mopa le llaman canovaccio y las señoras al Trapito de cocina le dicen canovaccino. Ese es el empleo de la palabra más contemporáneo.


– ¿Cuánto tiempo tienes ya de casado?

– Tenemos tres años de casados y tenemos un bebé bello de 21 meses. Miguel Elías es un precioso niño que acaba de comenzar el colegio y habla como un loro, porque tiene unos padres actores y una abuela docente. Ya ha participado en varias obras de teatro, ha hecho de Antonio José de Sucre cuando era niño y ahora tenemos un montaje navideño que se llama “Los Gonzalez en Navidad” y Miguel Elías es el miembro más pequeño de esa familia. Como está acostumbrado es más fácil que se enfrente al escenario sin temor.