La cantante se enfrenta a nueve demandas por »sufrimiento moral»… Corren malos tiempos para la libertad de expresión en Rusia; hace

unos días, las tres integrantes del grupo punk femenino Pussy Riot fueron sentenciadas a dos años de prisión por atacar al presidente Vladimir Putin y a la Iglesia Ortodoxa Rusa durante una canción que interpretaron, en ropa interior, en el altar de la catedral de Cristo Redentor.  Una de las celebrities que han salido en defensa de las chicas ha sido Madonna, y ahora la propia Reina del Pop se ha convertido en objeto de la ira de los sectores más reaccionarios del país, tras haber defendido desde el escenario los derechos de los homosexuales.  

La cantante habló a su público durante un concierto en la ciudad de San Petersburgo, donde se considera delito hacer «propaganda homosexual», y ahora se enfrenta a nueve demandas de compensaciones por más de ocho millones de euros. El representante de los querellantes, Alexander Póchuev, afirma que los comentarios de Madonna provocaron un «fuerte sufrimiento moral» a los asistentes a su concierto. Como podéis ver, aún en pleno 2012, existen lugares en el mundo donde el amor y la libertad se ven amenazados por la intolerancia y el fanatismo.