Luego de tantos tropiezos, Lindsay Lohan se propuso no caer de nuevo en las garras del alcohol y los excesos, por esta razón, rechazó todas las invitaciones a las fiestas

de Año Nuevo en las que requieren su presencia.

Según el portal TMZ, Lohan dijo que no a las ofertas de hasta un millón de dólares, y más, por parte de quienes deseaban su asistencia a los festejos de Año Nuevo.

Hasta el momento se conoce que la otrora chica Disney prefirió pasar el fin de año sólo junto a sus amigos para mantenerse alejada de los escándalos.

Con la finalidad de evitar tentaciones, la actriz se enfoca en realizar su servicio comunitario, así como en la promoción de su más reciente portada en la revista Playboy, en la que simula ser Marilyn Monroe.