Lily Allen fue internada en un hospital de Inglaterra luego de haber sido diagnosticada con septicemia, un envenenamiento

de la sangre que en algunos casos podría ser letal.

Esta enfermedad habría ocurrido sólo días después de que la cantante británica perdiera al bebé que estaba esperando junto a su novio Sam Cooper, a los seis meses de embarazo .Después de esta tragedia, la intérprete de “The fear” había decidido recuperarse en su casa de Gloucestershire, sin embargo, una ambulancia tuvo que ir a buscarla para llevarla al hospital.

Un amigo de Allen declaró al Daily Mail que tanto su familia como sus amistades están preocupados por la cantante y que menos mal que fue admitida rápidamente tras sufrir de septicemia. Por su lado los fanáticos de la cantante le hacen llegar su apoyo por medio de las redes sociales.

Terra Stereo