
La energía que transmite el estudio donde se graba La Guerra de Los Sexos, se traslada a la producción de las coletillas y la sesión de fotos. Gracias a sus enormes dimensiones, el equipo técnico trabaja con rapidez, agilidad y precisión. No existe retraso alguno por las horas de ensayos previas a la grabación de las coletillas. El montaje del segundo set es un diseño único, donde se plasma ante las cámaras, la belleza innata de las concursantes en un fondo negro, las luces iluminan sus rostros. Los hermosos vestidos diseñados por Hugo Espina, resplandecen con los destellos de los focos, añadiéndole un toque mágico a las tomas de las cámaras.
El exclusivo grupo de mujeres seleccionadas para el certamen, cuenta con la asistencia de un dedicado equipo técnico bajo la dirección de Eric Simonato, mejor conocido como el “Pollo”. Los maquilladores y estilistas logran el objetivo de resaltar la belleza de cada una de las jóvenes en ambos escenarios de grabación. Luego, las bellezas venezolanas siguen a la sesión de fotos donde trabajan con el dúo dinámico, conformado por Ivan Dumont y Rodolfo Regalado. La vasta experiencia de estos hombres en el área, da cabida a un ambiente ligero. Los chistes, comentarios e imitaciones generan una interacción singular entre las musas y los realizadores de arte. El diseño del set se basa en una composición cinética en las paredes, la utilería contiene formas geométricas y los colores vivos en todos los elementos. Los tonos de las paredes contrastan con el diseño de los trajes de baño elaborados por Faddy Castro. La diseñadora y los fotógrafos entregan toda su energía a la labor de traspasar la divinidad femenina de este año, en los rollos de película. El señor Osmel Sousa, estuvo presente para confirmar el sello de excelencia que siempre ha tenido las producciones de El Miss Venezuela.



















































































































