Hasta que se nos hizo. Larissa Riquelme como Dios la concibió… perfecta. La chica paraguaya que cautivó a medio mundo con sus dotes carnales, con unas curvas que harían pecar al más santo
, engalana la tapa de la revista »Playboy» en su edición mexicana.
El mes de mayo inicia candente con la chica conocida como “La novia del Mundial”. La Riquelme llega al país tras su destacada participación mediática como animadora de la selección de futbol de Paraguay en Sudáfrica 2010, ya que vive aún de esos momentos en los que sus imágenes le dieron la vuelta al mundo a la velocidad de la “calentura”.
Quién no recuerda que promocionaba celulares guardados bajo llave entre sus prominentes senos, o esas posteriores fotografías en las que empezamos a verla con el mejor traje que mejor le queda, el de Eva.
Y la revista del conejito trae unas declaraciones de antología: se describe como una mujer “caliente, sencilla, caprichosa y muy divertida”.

Pero lo que más llama la atención del respetable son quizás sus palabras: “Quiero cumplir fantasías sexuales”.
De profesión modelo, y de oficio levantapasiones, Larissa viaja por el mundo provocando suspiros entre hombres y mujeres que veneran sus atributos estacionados en medidas cuasi-perfectas: 90-59-94.
Tras tres lustros de carrera su vida no podría entenderse sin ese antes y después que representó el Mundial de Futbol, y ella lo agradece.
Ama a los perros —tiene siete—, y los cuida con tal dedicación que hasta uno querría andar a cuatro patas nomás para sentir aunque sea por una sola ocasión lo que sienten esos amigos del hombre… ¿o no?
De pronto, dice, se ha sentido agobiada por tanto piropo, y proposiciones indecorosas en variados idiomas, pero lo que más le agrada de su paso por esta etapa son las propuestas de trabajo que le llueven todos los días.
La han llamado para hacer televisión en diferentes países como España, Perú, Argentina y México.
Y es tal el poder de seducción de Larissa Riquelme que sin ella el futbol no será el mismo… o usted, ¿qué piensa?
Fuente: Am.com.mx /EL UNIVERSAL MÉXICO, D.F.
