La top model ha cambiado por primera vez la pasarela por la grabadora para entrevistar a una gran amiga: Frida Giannini, directora creativa de Gucci.

Juntas han compartido recuerdos, risas, trabajo y confidencias que han contado en exclusiva para la edición española de Vogue.

Natasha y Frida se entienden a la perfección, buena prueba de ello ha sido que la diseñadora ha llegado a elegir a la modelo hasta en diez campañas en 2005.

Frida se deshace en halagos hacia la joven modelo rusa. «Natasha representa mi chica Gucci, mi mujer Gucci, porque es una de las mejores modelos de ahora y siempre, eso es obvio, pero sobre todo porque es una persona estupenda; es inteligente, lista, y no digo eso porque la tenga justo delante», bromeaba la diseñadora

 

La diseñadora además comenta cómo es trabajar junto a Natasha: «Pasamos mucho tiempo, horas, en el set, y siempre es agradable tener a alguien con quien hablar, comer algo, salir a cenar o tomar una copa. La atmósfera es muy importante. Nunca trabajaría con alguien demasiado duro o aburrido».

Por su parte, la modelo también confiesa por qué Frida es su diseñadora fetiche. «Soy admiradora de Frida por su personalidad y por las cosas que diseña, y creo que es la mujer más fuerte que he conocido nunca; tan perfeccionista, tan inteligente. Es fácil sentir la energía cuando estás con ella, yo procuro inspirarme, y aprender siempre de sus consejos».

Pero la diseñadora también aprende mucho trabajando con esta amiga y entrevistadora de excepción por no duda en ensalzarla diciendo: «En Gucci necesito modelos fuertes, caracteres fuertes. No necesito una sex bomb. Es precioso cuando una modelo como Natasha puede exhibir la sensualidad sin ser vulgar. Eso es fundamental».

Está claro que entre estas dos mujeres hay muchísima complicidad y buena prueba de ello son las excepcionales campañas que protagoniza Natasha y son la mejor forma de exponer la brillantez creativa de Frida.