Durante los últimos 11 años, he tenido la oportunidad de estar en tres ramas que están relacionadas con los

eventos como lo son la música, el espectáculo y la televisión, se podría decir que he estado en los 3 campos principales y en cada uno de ellos tuve el privilegio de relacionarme con medios de comunicación, público, patrocinantes y por supuesto con mucha gente que trabaja incansablemente para que salga adelante un espectáculo.

Desde mi punto de vista el problema actual con el espectáculo en Venezuela es que se ha convertido en un «negocio» para las empresas promotoras, y desafortunadamente el «cliente» que es el público ha pasado a un segundo plano. A pesar de que se exige respeto, aún el público no les ha dado la espalda lo suficiente como para hacerse sentir. Incluso los medios de comunicación también merecen respeto, porque muchas veces son importantes para la difusión, pero se “olvidan” de ellos a la hora del show, no por culpa de los jefes de prensa, que me consta hacen lo imposible por retribuir el apoyo recibido, pero como dice un buen refrán donde manda capitán no mandan marineros, y si a ellos no le dan luz verde para invitar a los medios de comunicación, no es mucho lo que pueden hacer.

Si bien es cierto que hay cientos de personas trabajando arduamente en las productoras para ofrecer espectáculos de calidad, actualmente es un dónde recorto presupuesto para que sea rentable, y es allí donde considero se le falta el respeto al público, porque no recibe la atención y calidad que se merece por el alto costo de las entradas que compra.

El público merece confort, seguridad y sobretodo disfrute del espectáculo por el cual pago una entrada, pero esto últimamente se ha convertido en casi misión imposible en los eventos de grandes proporciones, solo sale en prensa sobre los asaltos, peleas entre los asistentes y nunca falta una queja sobre los guardias de seguridad o las empresas de protocolo. Algunos de los asistentes a un espectáculo creen que porque pagaron mucho dinero pueden hacer lo que desean y a la hora de cumplir reglas, son los primeros en gritar y patalear. Porque he estado allí, sé que esos mismos guardias y guías que muchos insultan han estado muchas horas tratando de dar lo mejor de sí,  solo reciben insultos, malos tratos  sin ser ellos culpables de la situación. No son ellos quienes deben responder por la calidad del espectáculo aunque formen parte de él, son las empresas promotoras, y solo nosotros como público podemos hacer que tengamos esa calidad.

Mucho presupuesto, mucha plantificación pero a la hora de la verdad hay también mucha improvisación. No se toman en cuenta todos los detalles con respecto al confort y la seguridad del público, sino más bien un Qué hago para que el patrocinante me dé más dinero o me aporte en el próximo show. Sí, es cierto que sin el apoyo de los patrocinantes sería casi imposible la realización del 90% de los espectáculos en nuestro país, pero también es cierto que si NO hay público NO hay show. El día en que realmente se tomen en cuenta todos los elementos de la ecuación, ese día, tendremos espectáculos de CALIDAD que mucha falta hacen para el disfrute del público venezolano.

Cuando entendamos y comencemos a comportarnos como verdaderos “clientes” ese día estaremos en la capacidad de exigir eso que tanto merecemos: Un espectáculo de CALIDAD, donde al salir solo se escuche que bien la pasé, y que buena organización, ese día tendremos un país de mejores espectáculos y con la calidad que todos nos merecemos.


Jeanette Valles
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