Katy Perry presentó en Buenos Aires su gira ‘California Dreams ‘, en donde miles de personas se rindieron ante sus grandes éxitos, los cuales la artista interpretó en medio de un gran espectáculo.

Tras el show del telonero DJ Skeet Skeet, el escenario cobró vida de nuevo para traer a la estrella de la noche. Una plataforma se elevó por los aires y, a bordo de ella, la cantante lanzó los primeros versos de ‘Teenage dream’. El show continuó con ‘Hummingbird Heartbeat’, ‘Waking up in Vegas’ y ‘Ur So Gay’, entre otros, hasta llegar a ‘I Kissed a Girl’, tema este último que la lanzó a la fama internacional en 2008.

Fue en este punto del concierto cuando la artista eligió a un joven del público para que subiera al escenario, donde le hizo presentarse y desnudarse de cintura para arriba, y acto seguido le dio un beso en la mejilla. Aunque se ganó la complicidad de sus seguidores y generó risas entre la audiencia, esta pantomima le supuso a la cantante un disgusto hace unos días en Brasil, donde el chico que subió trató de robarle un beso extra a Perry y esta se ofendió.

Katy protagonizó también un momento de tensión entre sus fans al tropezarse y caer aparatosamente al suelo, tras lo cual un responsable de seguridad la sacó del escenario en brazos. Pero todo quedó en un susto, y la estrella regresó a los pocos minutos sin que diera tiempo a que el espectáculo decayera.

Las coreografías y la animación lumínica que ambientaban el «show» dieron paso al momento relajado de la noche, que llegó con ‘Thinking of You’. La artista recurrió a su guitarra acústica para cantar este tema «bonito pero triste», según sus palabras, y así marcó el punto de giro antes de la explosión musical final.

Esta fue un encadenado de sus hits más sonados e incluyó ‘Hot n’ cold’ (canción durante la que se cambió siete veces de vestuario), ‘Last Friday Night’ y ‘Firework’ (con fuegos artificiales en vivo incluidos). La cantante aprovechó entonces el éxtasis del público para salir con una manguera de agua y empapar a su audiencia, pese a que la noche no era especialmente calurosa.

El toque final vino entonces con ‘California Gurls’, que sonó mientras una nube de papelitos plateados caía sobre los fans enfervorecidos. Rodeada de unos bailarines disfrazados de hombrecillos de pan y con un «¡te amo, Buenos Aires!», Perry se despidió y bajó del escenario.

La cantante terminó así su gira latinoamericana, que la ha llevado a visitar México, Brasil y Argentina y descansará hasta la segunda semana de octubre, cuando continuará su gira mundial en Reino Unido.

EFE