A menos de una semana de que Katie Holmes anunciara su separación del actor Tom Cruise, poco a poco se ha dejado ver en público.

Primero se le vio en una heladería acompañada de su hija, Suri, y ahora, vuelven a aparecer las dos mujeres, pero en Nueva York, comprando carne, pan para hamburguesas, fresas y plátano en un supermercado.

En el lugar, la actriz fue abordada por la prensa a la que le esbozo una sonrisa para luego responder que se encontraba bien.

«Estoy bien, gracias», respondió al reportero del New York Daily News, mientras empujaba un carrito de supermercado, en el cual llevaba a Suri.

Durante su estancia en la tienda de autoservicio, la protagonista de Dawson’s Creek tomó un sombrero de color rosa para su pequeña, quien lo tomó y sonrió una y otra vez a su madre, además estuvieron acompañadas sólo por un guardia de seguridad. Al salir de la tienda, Suri dio a su madre un abrazo cariñoso.

Una fuente cercana a Holmes declaró que ella no va a ocultarse y que va a vivir su vida.

Tras la sorpresiva petición de divorcio que Katie Holmes interpuso el jueves pasado contra Tom Cruise, las razones de esta decisión comienzan a destaparse, y una de ellas es el supuesto interrogatorio al que fue sometida la hija de la aún pareja en un campamento de la Cienciología , informó TMZ.

Este hecho provocó que la actriz solicitara la custodia completa de Suri Cruise por miedo a que la Iglesia, de la cual Tom es devoto, controlara la educación de la pequeña de seis años.

Rechaza invitación de Cruise

La actriz Katie Holmes rechazó la invitación que le hizo su aún marido Tom Cruise de reunirse para celebrar su cumpleaños, con lo cual el artista pretendía que hubiera una reconciliación.

La semana pasada el protagonista de ‘Misión Imposible’ llamó a Katie para que viajara a Islandia, donde él se encontraba rodando ‘Oblivion’, para festejar sus 50 años de vida, pero ella no aceptó.

El portal Contactmusic informó que la semana pasada Tom mantuvo una conversación telefónica con Katie, en la que le rogaba que fuera a visitarlo, pero ella se negó y la conversación concluyó en discusión.