Julia Orayen es una mujer que aprovecha las oportunidades sin meditar las circunstancias en que se den, como sucedió con su polémica aparición en el primer debate de aspirantes

a la presidencia de México, transmisión en donde usó el escote que le aumentó ofertas de trabajo, una de ellas su próxima aparición en la revista Playboy.

«Las oportunidades llegan solas y es el resultado de tantos años de trabajo. Yo estudié y me preparé para aparecer ante las cámaras como conductora y tambien sé algo de actuación.

«No tengo miedo de ser la fantasía sexual de muchos hombres, si no nunca saldría a la calle para evitar al vecino o al panadero. (El desnudo) es algo que he podido controlar, no es la primera vez que lo hago», señaló la musa del mes de junio de la revista Open.

En conferencia de prensa la argentina comentó que el escote le trajo cosas buenas como las propuestas de sumarse a obras de teatro o actuar en cine.

«Hasta ahora no me he dado tiempo de leer los guiones», continuó la famosa edecán que preparó una sesión de fotos que mostrará «todo» en una playa de Huatulco, Oaxaca, como parte del número de julio de la revista del conejito.

Orayen señaló que por muchos años ha trabajado en la televisión y posado para las revistas dirigidas a caballeros.

«Simplemente el debate despertó mayor interés en todo lo que hago. He recibido propuestas de las dos televisoras más importantes de México pero aún no decido nada».

Autodefinida como una modelo capaz de conectar «dos de sus neuronas» (lo cuenta en Open), Julia explicó que su faceta como escritora (posee un título de la Sociedad General de Escritores de México -SOGEM-) es sólo para ella:

«Lo que escribo es algo muy íntimo para mí, no lo comparto ni con las personas más cercanas a mi vida. Me gusta escribir sobre cuentos cortos o teatro».

EL VESTIDO LIMPIO PARA UNA NOBLE CAUSA

La modelo confirmó que subastará el vestido que usó en el debate de los presidenciables, los fondos recalcó, serán parte de una noble causa.

«Sí voy a lavar mi vestido, soy muy limpia (refiriéndose a los posibles «cochinos» que pretendían comprarlo con su esencia). Tengo planes de destinar el dinero que recaude a una fundación, hasta ahora no sé cual».

Julia, mujer de múltiples propuestas e intenciones altruistas -hasta ahora nada concreto-, expresó que lo más absurdo de las mentiras hacia su persona fue el señalar que había estado en la cárcel por drogarse. «Nunca me he drogado», finalizó.

 

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