
Ivian Sarcos se ha convertido en la participante del Miss Venezuela 2010 con más polémicas a su alrededor. Primero su historia de
que abandonó el convento por el modelaje, luego la “miss batacazo” del Mejor Rostro y ahora dicen que ella es la chica con más cirugías del certamen financiada por su patrocinante.
A cuatro días de la noche final empiezan a salir los trapitos al sol. Cierto o no, en los pasillos del hotel Crowne Plaza Maruma Maracaibo huele la competencia. Los mánager de las candidatas hacen todo lo posible por trazar nuevas estrategias y llamar la atención de la prensa y el jurado.

De hecho, comentan que Jesús Tovar, asesor de Miss Amazonas, endiosó a Ivian después de que ganó “El mejor Rostro”. Y para muestra un botón: el jueves no llegó a Maracaibo con el grupo de las candidatas. Cuentan que viajó por la tarde en un vuelo privado y llegó al hotel como la diva ganadora, con unos lentes oscuros que cubría su cara. Según las razones de su retraso era que había tenido que quedarse a resolver un problema con su vestido de gala.

Sin embargo, Ivia durante las entrevistas con la prensa ha sido la más natural y relajada. Incluso es una excelente compañera según Miss Anzoátegui y Miss Zulia. Pero, sin duda es la muchacha a la que le ha salpicado la polémica silenciosamente.

Más allá de lo que hablen, Ivian tiene una historia conmovedora. Es huérfana de padre y madre, llegó al internado de monjas con 10 años en el Limoncito, en San Carlos, estado Cojedes. La superiora del convento no quería aceptarla y al final accedieron sabiendo que era la única oportunidad que tenía la chica para hacer una vida plena. Ella estaba completamente decidida a tomar los hábitos. Sin embargo, le dieron un tiempo para que lo pensara bien y en un encuentro casual con Jesús Tovar en el Sambil Caracas su vida cambió tal cual Cenicienta.
Fuente: “Panorama” – Noticias24.com

