A raíz de mi participación en el programa de Televen »La Bomba» donde fui invitado a debatir sobre la proliferación de obras de teatro donde el desnudo es el eje principal,
el modelo Henry Licett, se sintió dolido en su ego, sobre la opinión personal que di sobre el micro que se presentó en el programa, en el cual el mismo maniquí dijo que a él no le importaba la opinión de la gente, hecho que contrasta desfasadamente, con la reacción que ha tenido, luego de mi percepción de que él no es actor y que si le gusta exhibirse, desnudarse y comercializarse, se meta a actor porno, pero que el oficio de histrión hasta la fecha de redactar esta nota, lo desconoce totalmente. Una cosa es ser go go, striper o recitador de parlamentos y una muy diferente es ser actor.

¡En Pelotas! difamó…
El mismo día, es decir el jueves 7 de febrero, en el programa que se transmite por Canal Plus, el modelo striper hizo mención sobre el segmento ¡Qué Escándalo! de “La Bomba” y afirmó que este redactor lo acosaba (¿?). Desde esta columna invito al modelo que muestre las pruebas de tal acoso, porque de lo contrario estaría difamándome y eso puede ocasionarle problemas legales. Su exjefe de prensa habló con él y le pidió lo hiciese y este respondió: “No lo haré, si el quiere show, show tendrá” (¿?)
Los hechos:
En el comienzo de su carrera, el exmister se comunicó conmigo y me pidió reseñara su triunfo en un evento de belleza masculino en el exterior. Me envió las fotos y los datos y estos fueron reseñados en esa oportunidad (poseo pruebas de los mismos correos enviados por él) posteriormente y debido a su estancamiento artístico y a la manera tan equivocada de proyectarse, no publiqué más nada de sus “logros profesionales”. Posteriormente fue a Bellas y Bestia, programa que conducía en Canal i junto a Venessa Carmona y allí fue entrevistado, junto a otros participantes de una obra del mismo estilo, de la cual, posteriormente salió de forma irresponsable y afirmando también que el director de la misma lo acosaba. (¿?) Hecho en el cual tampoco dio pruebas.
En La Marimba Farandulera, programa radial que conduzco con Karina Salaya, también se le dio la ventana de promoción a su “talento” y allí, nuevamente con el resto del elenco de la obra que tenían en cartelera, mi compañera los entrevistó. Yo salí de la cabina y le dejé ese segmento a quien también se conoce como “La Pupy Internacional”, por ser ella mujer, hecho que al referido patiquín le pareció un “desaire” de mi parte (¿?) y así se lo hizo saber a quien fungía de jefe de prensa de la referida pieza… Para nadie es un secreto el apoyo al talento nacional que yo he brindado, brindo y brindaré en mis columnas de farándula y en los programas donde he participado, pero para mi opinión personal este joven carece de ello y si algún día demuestra que estoy equivocado, yo mismo lo reconoceré y reseñaré su crecimiento como tal. Pero no se me puede obligar, ni juzgar, ni mucho menos difamar de esa forma tan cobarde e irresponsable, por opinar lo contrario. Habrá otros profesionales que podrán alimentarle su ego y las opiniones de cada quien deben respetarse. Para mi actores son: Gustavo Rodríguez, Luis Fernández, Jean Carlos Simancas, Adolfo Cubas, Roberto Messuti, Antonio Delli, Guillermo García y gracias a Dios, un largo etcetera. ¿Pero él? ¡Muerde Aquí!
Ahora también soy un reprimido…
Lo más lamentable de este patético hecho, es que a la “defensa” del “actor” ha salido el director de la pieza donde se desnuda y me ha llamado “reprimido”, hecho que contrasta con sus anteriores opiniones sobre mi labor, en otrora montajes que ha dirigido, y los cuales he reseñado en mis columnas. También en la comparsa de insultos y persecución se ha unido la actriz que participa en el montaje que se presenta en el bar Ibiza de Caracas, a la cual ni conozco, ni nombré en el programa, ni en ninguno de mis trabajos impresos hasta la fecha. La condición sexual de las personas, no exime a nadie de dejar de ser hombre o mujer. Ni soy “reprimido” por no alimentarles el ego y sus pobrezas artísticas, ni ellos dejan de ser más hombres o mujeres por tratar de demostrar sus cualidades y supuestos talentos profesionales. Pero primero deben dejar a un lado sus gustos sexuales, vida personal, carencias y miserias humanas, porque esas no le interesan al público, ni mucho menos a mi.

Esta nota significa mi derecho a réplica por la difamatoria e irresponsable declaración dada por el modelo en el programa “En Pelotas” Mi consejo para él sigue en pie. Como artista porno puede tener el éxito que tanto anhela, pero le puedo asegurar que no compraría sus películas como aseveró públicamente que haría. Si gime como actúa, perdería mi dinero. Y de sus gemidos saben muchos, pero yo no. Su vida sexual y privada no me interesa, como tampoco hasta la fecha su “artística”
Lo que si pongo en duda es que como histrión lo logre, a menos que estudie, se prepare y sea algo más que esteroides, lentillas de colores, células expansivas y tinte. Le aseguro que si lo hace, allí estaré en primera fila para aplaudirle. Yo a diferencia suya, tengo humildad y se reconocer el talento de los artistas cuando lo poseen y se asumir mis equivocaciones. Asuma usted las suyas y reconozca que me difamó. ¿Acosador yo? ¡Por favor!
En las gráficas que acompañan esta nota, con la cual cierro este lamentable incidente, dejo el verdadero “mérito” hasta ahora que puedo reconocerle al modelo y striper Henry Licett. Ojala que con el sacerdote que vive o vivió, lo pueda aconsejar y demostrarle que este tipo de “show” lo perjudica y no le suma nada, a su ya mediocre “trayectoria artística” Si por el contrario él tampoco, ni su muy proclamada creencia religiosa, la cual profesa sin descanso pueden lograrlo, entonces será el sabio tiempo quien se lo haga ver. Mientras tanto solo me queda decirle: ¡Qué Dios te perdone!
