A pesar de tener una figura envidiable, la supermodelo nunca se priva de un capricho, y no cree que esté mal hacerlo

«No tengo antojos que me hagan sentir mal porque no siento que nada me deba hacer sentir culpable. No soy una persona que se enganche a nada, si hago algo dejará de gustarme al cabo de un tiempo. Como humanos que somos todo lo que nos digan que no hagamos terminaremos haciéndolo, por lo que mentalmente lo veo como un placer para disfrutar solo de tiempo en tiempo. Bueno, puede que algo más que de tiempo en tiempo», explicó Helena en la revista Stylist.

La maniquí también admitió que encuentra difícil entender el concepto de la industria de la moda, pese a haber trabajado en ella delante y detrás de las cámaras durante tres décadas, pero disfruta de la particular naturaleza del negocio.

«Una vez dije que modelar es una tontería de negocio pero fue sacado de contexto. Es un trabajo extraño y curioso, pero no solo lo veo así. Es difícil de describir para los que no están en él. Parece que podría verse como algo no natural usarte a ti misma como un producto y exhibirte. Eso siempre lo convierte en algo antinatural y extraño, pero también desafiante e interesante», añadió.