Desde que se volvió una disciplina olímpica, el voleibol de playa se ha vuelto uno de los grandes atractivos de la justa deportiva.

Es cierto, el plano deportivo es muy importante, pero las modelos Geena Mullins, Emma McVey, Emily O’Hara y Megan Hall muestran porqué es uno de los deportes más calientes y no precisamente por la temperatura a la que se juega.

Las bellas chicas aparecen en el número especial de la revista Zoo, de Inglaterra, y la publicación parece que “sufrió” mucho al escoger a su equipo de jugadoras, quienes estuvieron dispuestas a sudar la gota gorda

Cuerpos femenino bronceándose ante los rayos del sol, eróticas figuras que sólo buscan la arena, la pelota y la red para mostrar sus bien dotadas figuras, que a pesar de que no están marcadas por la rutina del ejercicio, sí levantan el ¡ahhh! del público presente.

Ellas corren con su diminuto bikini en el espacio de la cancha reglamentaria, para ese momento la playa ya se encuentra muy caliente, caliente.

Geena y sus amigas se esfuerzan en marcar las jugadas, pero a eso a quién le importa cuando ya está a punto de caer el primero en favor de quien haga el mejor topless.

Es medio tiempo y el merecido descanso no se hace esperar. Nada como tumbarse en la arena, con los senos al cielo para que el bronceado se haga por casi todo el cuerpo, hasta el señor sol se ruboriza con tanta jugadora que puede ganar una medalla al erotismo.

Es Inglaterra y las modelos “de casa” no se podían quedar atrás ante la ola de revistas para caballeros que lucen a cada una de sus hermosas jugadoras.

Siguen las acciones olímpicas y si los magazines exhiben a una sola belleza en la portada, ¿por qué conformarse con una hermosa mujer cuando se es la sede?

Final de partido, los cuerpos de las inglesas quedan enfundados en un traje de arena. Tiempo para tomar las últimas botellas de agua, vital líquido cuyas gotas recorren los cuerpos casi desnudos; al final queda una pregunta, ¿será el deporte más popular en la historia de los Juegos Olímpicos?