La actriz interpreta a Cristina en “Nadie me dirá cómo quererte”…Más radiante y relajada que su personaje, la actriz está dedicada al estudio y comprensión de la física cuántica y a cultivar su espíritu, lo que le ha hecho confiar más en sí misma
Con una década de trabajo actoral en su haber, Aileen Celeste es una de las figuras jóvenes de “Nadie me dirá cómo quererte”, la telenovela estelar de RCTV Internacional. Interpreta a Cristina, una mujer marchita por un pasado familiar del que ha sido víctima y con el cual vive a cuestas. Como parte de una jugada, se involucró sentimentalmente con Eduardo Aristiguieta, con el que mantiene un romance que le ha cambiado sus perspectivas. Personalmente, está concentrada en el estudio de la física cuántica, porque está segura de que cada segundo el ser humano es capaz de cambiar el curso de su vida.
— ¿Cómo te has sentido al interpretar a Cristina?
— Muy chévere, me la estoy disfrutado mucho, es un personaje bonito, y lo que he querido manejar con él es que el amor no tiene edad. Tenemos en común la dulzura, porque ella es madre y a mi me gustaría serlo en algún momento de mi vida, pero yo soy más alegre que ella. He manejado mucho el sentir y me he dejado llevar por lo que está sucediendo en la escena, pero nos diferenciamos en muchas cosas. Por ejemplo, a mi no me gustan los hombres mayores, al menos no tanto como a ella. Igualmente, somos distintas porque a ella la frustra un poco el rencor que tiene en su corazón y yo no sufro de eso; además ella es más madura que yo por todo lo que le ha tocado vivir.
— ¿Por qué sientes que eres inmadura?
— Quizá porque me tomo todo más ligero. Mi mamá dice que yo soy Alicia en el país de las maravillas, porque soy muy espiritual. Mi personaje y ella es más terrenal, ella se limita a ver para creer, mientras que a mi me gusta pensar que puedo crear para luego ver. Estuve estudiando física cuántica, me la paso leyendo sobre temas espirituales y por eso me gusta saber que podemos manejar nuestra mente.
— ¿Que te hizo seguir el camino espiritual?
— Me quedaba enfrascada en lo que estaba viendo y no quería ver más allá. Ahora soy flexible conmigo misma y con los demás, creo más en mí, pienso menos, medito más y vivo más. Antes me quedaba pegada en los problemas, y trataba de resolverlos en el ámbito terrenal, ahora los resuelvo más desde mi mente.
— ¿Eres entonces una apóstol de “El Secreto”?
— El secreto me parece chévere, pero me voy más allá de él. Pienso que hay que vivir más, para entender y crear. El secreto es visualizar, pero yo creo que segundo a segundo cambiamos el curso de nuestras vidas, tenemos que entender que todo está adentro de nosotros y nada afuera. Que puedes aprender de cada momento, porque la vida al fin de cuentas no es más que la suma muchos momentos.
— ¿Cuánto tiempo tienes dedicada al estudio de la física cuántica?
— Desde hace más o menos año y medio, pero me tardé un poco más en aplicarla, porque al principio no la entendía mucho. Ahora puedo decir que soy feliz porque la felicidad es una decisión, y me dedico a vivir más. Por supuesto que me pasan cosas que no me gustan, pero voy reaccionando según lo que siento, me dejo llevar por la intuición y cambio la frecuencia. Somos seres humanos y tenemos la magia que es vivir, estar aquí y ahora. Para comprender esto he leído mucho a Deepak Chropra y Ramtha, y actualmente el libro “Las tres preguntas” de Jorge Bucay. El nos pone a pensar en quién somos, a dónde vamos, y con quién.
— ¿Y ya le conseguiste respuesta a esas tres interrogantes?
—Estoy concentrada en el aquí y el ahora, soy lo que soy en este momento, voy al futuro, aquí y ahora, y a donde yo quiero con quien quiera.
— ¿Tienes algún plan específico para cuando termine la novela?
— Ahora tengo una propuesta, pero quiero probar suerte en México.
