¿Piensas que el miedo es una de las causas por las cuales postergas tu consulta con el Odontologo? ¿El temor te llevado ha faltar a alguna cita Odontológica que ya habías agendado?
Recuerdo un caso paradigmático en mi propia consulta, un hombre, de un poco más de 50 años, me contactó mediante mensajes privados en Twitter, él ya seguía mi cuenta en Twitter (@OdLuisMarcano ) y yo la de él.
Hablamos por un largo tiempo, su relato consistía en que llevaba 10 años sin acudir al Odontólogo, porque más que miedo le inspirábamos un terror fuera de lo común, temblor y sudoración incluída, dicho relato asemejaba más una descripción de ataque de pánico que un episodio de miedo.
Como mencioné, conversé con él y me compartió sus experiencias previas, por mi parte le subrayé que expresar sus miedos era un primer paso para empezar a superarlos y dejarlos atrás, incluso le aconsejé que eligiera a su próximo Odontólogo en algún colega que se tomase el tiempo para recibirlo.
Actuar apresuradamente lo único que logra es empeorar la ansiedad de las personas que ya vienen temerosas a nuestras consultas.
A lo poco él me pidió que lo tomase en mi consulta Odontológica, dijo que ya se sentía en confianza conmigo y que 10 años de postergación ya habían sido bastantes.
Le comuniqué que agendaríamos hora para su consulta, y es que así llevamos la consulta en mi grupo Odontológico, hicimos nuestra la frase Creemos en recepciones, no en salas de espera, enseñanza que agradezco a al Dr. Argenis Carmona y su equipo Quironea.
Retomando el tema del miedo, le agendamos una hora a dicho paciente, una de las ventajas de trabajar así es que evitamos amplificarle los temores al paciente.
Y es que estar demasiado tiempo en una recepción puede dejar a la persona presa de su imaginación, más aún si mientras espera está escuchando el sonido de nuestras turbinas mientras trabajamos con algún otro paciente.
Llegado el día llegó el paciente, nos conocimos en persona y lo hice pasar, pienso que el manejo del tiempo es fundamental en cuanto al miedo.
¿Por qué? Porque así como aconsejo no hacer esperar a nuestros pacientes, también aconsejo que una vez el paciente atemorizado ha pasado a nuestras consultas debemos tomarnos el tiempo de hablar con ellos.
Es una cuestión de empatía, comprensión, humanidad, e incluso hasta de educación, y es esa experiencia de tranquilidad la que procuré llevar a cabo con este paciente de quien les estoy hablando.
Aparte de las primeras presentaciones mis primeras preguntas fueron ¿cómo te sentiste anoche antes de dormir? Después de todo hoy era tu consulta conmigo.
¿Cómo te sientes en este momento, allí sentado en la unidad Odontológica?, me parece importante que la persona se pueda expresar, diluir sus miedos mediante palabras, el tiempo una vez más es un factor clave, no apresurarse a empezar a encender equipos y mover bandejas.
Hay que tratar a la gente más allá de los dientes, la hospitalidad y la calidez del servicio son tan importantes como la calidad del tratamiento y de los métodos técnicos.
A mis lectores les comparto que hoy en día los Odontólogos somos formados y entrenados para disminuir y eliminar (NO causar) el dolor.
Y es que, seamos honestos, la mera idea de algún dolor dental inspira miedo.
En mi consulta privada he atendido a personas de distintas profesiones, siempre me ha llamado la atención que algunos funcionarios policiales de experiencia han llegado a decirme que antes de ir a mi consulta, preferían estar en un enfrentamiento armado, en una balacera, antes que con un Odontólogo.
Cada paciente merece que los profesionales NO subestimemos el miedo que podríamos inspirarles, es importante tener en cuenta esa variable y actuar al respecto (tanto en la parte humana como en la parte técnica)
Cada paciente desea un Odontólogo que le transmita tranquilidad, que pueda lidiar con ese miedo que algunos de nuestros pacientes puedan padecer, tomarse el tiempo.
Como Odontólogos tenemos la responsabilidad de renovar la perspectiva que cada paciente tiene de la consulta Odontológica, y eso en ocasiones no se logra en algunos minutos, ni en una cita, es un trabajo que toma tiempo.
Y es en el tiempo donde la fineza de los detalles puede ir desgastando un sistema de creencias en nuestros pacientes, por ejemplo, para un paciente con miedo, hablarle es bueno.
Y es que estar en un sillón odontológico escuchando los pequeños sonidos de los instrumentos, a veces con el Odontólogo fuera del campo visual del paciente y aparte en medio de un silencio prolongado puede serle angustioso a quien está en ese sillón.
Hablar, comentar, poner música de fondo pueden ser bastante relajantes.
Hay personas que llegan opinando que tal vez necesitarán medicamentos ansiolíticos para poder ir a la consulta Odontológica, sin embargo, el trato humano y bien fundamentado puede ejercer un efecto relajante muy efectivo.
Los miedos, como la gripe, pueden ser muy contagiosos, si tienes algún familiar, amigo o conocido que esté próximo a acudir a un Odontólogo, te aconsejo que evites hacer chistes atemorizantes sobre la consulta Odontológica.
Deséale suerte, y confía en los profesionales de hoy en día.
¿Y qué sucedió con el paciente con quien inicié este relato?, le fue muy bien, pasó por distintos procedimientos sintiéndose tranquilo y confiado.
Esa es la experiencia que deseo para cada persona en este mundo, una Odontología sin miedo, una experiencia diferente.
Te agradezco haber leído este artículo, si es de tu agrado te invito a compartirlo con tus familiares y amigos que creas necesiten un aliento para acudir al Odontólogo.
Hasta la próxima
Luis Marcano
@OdLuisMarcano (Twitter)
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Caracas. Santa Mónica (ambos tlfs de mi consultorio): 0212 661 45 74/ 0414 372 53 22
