Un empresario brasileño anunció que demandará a la banda U2 por ocho millones de dólares. La causa de la acción

legal sería los daños  morales causados por una declaración sobre una supuesta falta de  pago a los músicos de la agrupación irlandesa, durante una gira a  fines de los años noventa.

Se trata de Franco Bruni, empresario que piensa apelar al fallo en el que ganó US$ 1,2 millón al baterista Larry Mullen Junior en la  justicia brasileña.

En 2000 el baterista acusó a Bruni, en declaraciones al  diario O Globo, de haberse quedado con parte del caché de la  banda como parte de la gira de 1997, PopTour.

La justicia de Camboriú, estado de Santa Catarina, condenó a  Mullen Junior a pagar la multa, que según el empresario es «poco»  debido al perjuicio sufrido en el mundo del espectáculo por una  acusación nada menos que de un U2.

El diario O Estado de Sao Paulo informó que en 2006, durante  la gira Vértigo de la banda irlandesa, oficiales de la Policía  Federal notificaron del proceso a Larry Mullen Junior en el  aeropuerto paulista, cuando llegaban para tocar a la ciudad.

En diálogo con el diario O Estado de Sao Paulo, Bruni dijo  que apelará a la decisión y reclamará ocho millones de dólares y que  también será citado el cantante de la banda, Bono.

«El daño que ellos me causaron tiene que ser reparado, son  más de 10 años sin poder trabajar, siendo humillado en el mundo  del espectáculo, ya que se dice ‘nadie contrata a la persona que  procesó a la banda más grande del mundo'», se quejó el  empresario, quien niega haber estafado a U2.