La cantante solicita varias excentricidades en todos los hoteles en los que se hospeda. No hay duda que la fama hace que los artistas se vuelvan cada vez más excéntricos
con sus exigencias durante sus giras. Esta vez Katy Perry ha sorprendido a sus fans y a la organización de sus giras con una gran lista de requerimientos.
Entre otras extravagancias, la cantante ha pedido que en su camerino haya habitación decorada en tonos beige y rosados. El espacio también debe de estar adornado con un par de lámparas de estilo francés, un refrigerador con puerta de vidrio, y por supuesto debe de haber flores.

Para sus cortas estancias en múltiples ciudades del mundo, Katy Perry exige arreglos de hortensias blancas y moradas, así como rosas de color rosa y blanco.
En el hotel que la cantante se hospede tendrá que ser cinco estrellas, digno de una princesa, y ella se alojará en la suite presidencial.
Así también, si los conductores que la lleven de un lado a otro no podrán entablar conversación con ella ni solicitarle autógrafos o fotografías. Es más, ni si quiera podrán mirar a Katy Perry a través del retrovisor, o de lo contrario perderán su trabajo.
