El venezolano Carlos Baute fue entrevistado por una publicación española, donde habló, de su carrera, sus éxitos, sus

planes, su nuevo disco Amarte Bien y de la realidad social que vive su natal Venezuela.

Colgando en tus manos, a dúo con Marta Sánchez, es uno de los sencillos más vendidos de todos los tiempos en España, con 62 millones de visitas en YouTube. ¿No te asusta pensar que es muy posible que algo así no se repita?
Yo creo que ni a mí ni a nadie. Mi nuevo disco lo he escrito desde esa felicidad. Desde el agradecimiento por la suerte de sobrevivir en un mundo, el de la música, que está realmente complicado. Esa canción ha sido un pulmón de esperanza en el mundo discográfico, al darnos cuenta de que sí se compra música.

¿Qué se siente ser un nuevo rico?
Bueno. Tanto como un hombre rico, no. He sobrevivido. Ese disco me ha dado muchas satisfacciones. A nivel laboral ha sido increíble. Pero el negocio inmobiliario se vino abajo, y los que habíamos invertido perdimos, y ahora estoy tapando huecos.

Las canciones de su nuevo disco nacieron en los descansos de la gira promocional americana del anterior. ¿El éxito te ahogaba?
No, es que me daban ganas. Compongo cuando estoy feliz, porque de la tristeza no puedo componer nada. Amarte bien es un tributo al amor. He tenido parejas de años y ahora mismo estoy enamorado, y esos sentimientos están volcados en el disco.

Vino a probar suerte a España hace diez años y echó el ancla. ¿Pese a la crisis ?Spain is different’?
Amo este país (España). Me gustan porque el español nunca habla de la crisis. Yo vengo de un país en el que la economía es difícil, la política más todavía, la seguridad es complicada, y siempre se habla de eso: política, inseguridad y de «¿cuándo nos vamos?». España es una maravilla de país, aunque ahora vivo en Miami.

Veo que no volverá a Venezuela para quedarse.
Es complicado. Esta carrera me ha hecho decir «yo soy cien por cien venezolano», pero cuando sales vas a donde te dan trabajo. Aunque echo de menos a mis amigos y la tierra, a mi madre la traje acá hace muchos años porque en Venezuela fue amenazada. Y el resto de mi familia está diseminada por todo el mundo, en Florida, en California, aquí en España.

Chávez ha ganado las elecciones legislativas, pero le faltó un escaño para poder solicitar la llamada Ley Habilitante, lo que le habría permitido legislar por decreto. ¿Te alegras?
Yo sueño con que Venezuela esté unida. Porque hay dos Venezuelas: la chavista y la no chavista. Se odian a muerte.

¿Habría algún motivo por el que se pondría la camiseta con el lema ?¿Por qué no te callas?’?
No. Y no quiero ser un héroe venezolano, porque quiero ir a Venezuela, tengo familia allá. Incluso tuve un problema con [Alejandro] Sanz porque, supuestamente, no le firmé la carta que él quiso, pero fue por eso.

Chávez prohibió la entrada a Venezuela a Sanz por haberle criticado, y el cantante le pidió que le dejara ir a actuar, y pudo hacerlo…¿?

Lo que pasa es que el nivel de Sanz es muy grande. Alejandro no vive de Venezuela, pero yo sí tengo que ir allá.

Pero fue un gesto valiente por su parte.
Sí, está muy bien y me encanta. Pero es distinto ser de Venezuela que ser un extranjero. Allí todo es muy difícil. Tal vez Sanz tenía público chavista, pero ya no le va a ir a ver. Ya le odian. Y yo no quiero que me odien. Yo no vivo de la política, vivo de mis canciones y quiero llegar a la gente.

¿Cuando ya no seas guapo colgarás el micrófono?
No creo que esté aquí por guapo. Llevo muchos años trabajando, tiene que haber algo detrás.

Madrid, España
Fuente: Interviú / 7 de diciembre de 2010