Hace aproximadamente 25 años, cuando Calyx apareció en escena, con su nota de Grapefruit, la gente se
asombró. Esa seductora nota frutal abría fuertemente la fragancia en su primer contacto con la piel y permanecía así de clara desde sus notas altas hasta cerrar con sus notas bajas. Todo acerca de esta fragancia, desde su explosión inicial de cítricos hasta su empaque moderno y minimalista anunciaba que no era una fragancia típica. Solo tiempo después entendimos lo excepcional que realmente era.
“Si recuerdas las fragancias que estaban de moda en aquellos días, como Giorgio Beverly Hills, Obsession de Calvin Klein, Poison de Dior, incluso Beautiful de Estee Lauder, eran fragancias tradicionales, florales y orientales, muy dramáticas” dice Veronique Gabai Pinsky, Presidente Global de Aramis and Designer Fragrances. Estas fragancias estaban construidas de la manera tradicional, con notas altas muy volátiles y ligeras, que luego se volvían más fuertes con el tiempo. Con Calyx tenias esta dinámica fruta desde el principio, y esta característica fuerte y verde tan exagerada. Una fragancia sin precedentes.
Para la creadora de Calyx, la “Nariz” Sophia Chodosz Grojsman, tener el reconocimiento de sus colegas del IFF (Internacional de Fragancias y Sabores) a su inconvencional y nueva fragancia fue por si mismo un gran logro. Cuando se les presentó la fragancia a los altos ejecutivos de Estee Lauder Companies, ellos la adoptaron como la esencia vigorizante y segura de si misma, para aquella gran cantidad mujeres que estaban ascendiendo a puestos de poder, el ideal de los años 80. El lanzamiento de la fragancia con esa afirmación, fue un gran empuje para Grojsman, quien consolidó su reputación como una perfumista con una visión especial. Hoy por hoy, dos décadas después de haber lanzado Calyx, su interpretación olfativa de “el aire de la noche empapado en flores de cítricos” continua inspirando a muchos imitadores.
Hoy Calyx es una rara joya en un mercado muy desordenado homogéneo. Una fragancia de Clase Mundial con un encanto mas allá de lo común, una capsula del tiempo, que instantáneamente dispara recuerdos de juventud y optimismo para todos aquellos que conocieron Calyx en su lanzamiento. Es un clásico que esta listo para ser redescubierto.
EL NOMBRE
El Cáliz (Calyx en ingles) es la cobertura protectora del capullo de una flor. Las hojas verdes que envuelven los pétalos cerrados antes de que florezca. Calyx es una palabra cautivadora que invoca la profunda conexión con el mundo botánico. Implica que la esencia no solo representa un bouquet de pétalos, o la idea romántica de una flor. Representa la planta o el árbol completo…. Sus raíces profundas en la tierra, el tallo amaderado, el verde de las hojas, el embriagante aroma de las flores y finalmente la fruta que produce.
EL JUGO
Ha habido mucho misterio en torno a las fragantes notas que se combinaron para la creación de la esencia Calyx. “Pero en realidad, la única fruta que se uso en la esencia fue el Grapefruit. Los cítricos son la única variedad de frutas que se pueden usar en fragancias finas por que se puede extraer aceite de la concha por presión, de una forma muy similar a como se extrae el aceite de oliva. Si detecta el aroma de cualquier otra fruta, es solo una impresión de esa fruta que la perfumera creó mezclando otros ingredientes”.
Lo importante de esta esencia es lo dinámico del grapefruit, su poderoso verdor, y su base de rosa (la firma de Sophia Chodosz Grojsman, aunque es virtualmente indetectable en Calyx) y las maderas sensuales” Dice Loren. Calyx también fue la primera fragancia que utilizo una molécula patentada por la IFF (International Flavors & Fragrances), extraída de la misma flor del grapefruit. No podemos decir que es, pero si puedo decirles que es la responsable de ese aroma único que hace a Calyx tan distinta”
