La pareja vuelve oro todo lo que toca y en tan sólo cinco horas lograron vender más de 6.000 botellas de vino
de su marca propia.
La conocida pareja no solo tiene en Francia su refugio favorito –donde tienen planeado casarse el próximo mayo– sino también un buen lugar de negocios. Así lo demuestran las cinco horas que tardaron en venderse 6.000 botellas de su vino Miraval Rosé 2012, cuyo nombre está inspirado en el castillo homónimo que Brad y Angelina poseen en Chateauneuf-du-Pape, al sur del país.
Aunque gran parte de la responsabilidad de la producción del vino ha corrido a cargo de la familia de vinicultores Perrin, autóctona de la región, Brad y Angelina se han colocado los primeros en el nombre de la botella, ‘Jolie-Pitt and Perrin’, a cuyo diseño han prestado mucha atención. Sin embargo, el actor estadounidense reconocía el «entusiasmo» por haberse involucrado en todo el proceso de un proyecto tan diferente de su trabajo en Hollywood.
«Estamos íntimamente involucrados al proyecto y muy entusiasmados por ello junto con nuestros amigos, la familia Perrin», indicó el propio Brad.
«Hablamos mucho sobre ello y decidimos poner en marcha una primera cosecha juntos. Ellos [Brad y Angelina] son muy exigentes en cuanto a buscar la excelencia en la calidad y en el carácter de su vino», apuntó Marc Perrin.
Aunque ahora sea una afición compartida con su atractiva pareja, esta no es la primera vez que Brad muestra su interés por el mundo vinícola. De hecho, para celebrar un día tan importante como su boda, el conocido intérprete ya tendría preparada una reserva de su vino Pink Floyd, con el que quiere sorprender a todos sus invitados.
La pareja está decidida a hacer de su hobby un gran negocio.
