Ni recién operada ni deprimida ni en crisis se encuentra Alejandra Guzmán, sólo está haciendo alarde de paciencia y reflexión sobre su situación médica.

Octavio Padilla, mánager y socio de Ocesa Seitrack, empresa que representa a la cantante, aclaró ayer en entrevista telefónica que Guzmán continuará internada en un hospital de Interlomas por indicaciones médicas y no porque su estado de salud sea delicado.

«Volvió porque debía continuar con su tratamiento, ya que los médicos están buscando erradicar por completo la infección.

«No está deprimida, no la volvieron a operar, hay muchos temas que se manejan que no son ciertos. Está de muy buen ánimo y sabe que tiene que esperar para mejorar», afirmó Padilla.

La rockera, aclaró, sigue siendo tratada por el doctor Raúl López Infante y su equipo, luego de que le fuera inyectada una cantidad de plástico en una cirugía estética para mejorar sus glúteos.

«El doctor Raúl López Infante continúa a la cabeza del equipo que la revisa, es, digamos, el supervisor.

No dejó de tratarla, no tendría por qué.

«Lo que sucede es que ahora se integró un infectólogo porque es el especialista que sabe del tema. Son varios médicos los que están revisando a Ale», precisó Padilla.

La cantante ha recibido la visita de varios amigos y familiares, entre ellos su hija Frida Sofía, en la última semana, y según los pronósticos médicos, todavía le quedan al menos 10 días más internada.

«Lo que nos han dicho es que puede ser que hasta la próxima semana la den de alta».

Su retorno a los escenarios se ve lejano aún, contó Padilla, sin embargo, él calcula que Guzmán ya estará dando conciertos para agosto.

«Ha estado muy tranquila, reflexiva, se entretiene con sus rompecabezas y, sobre todo, está pintando mucho, hace pinturas al óleo. Le gusta mucho. Ha recibido llamadas y visitas de muchos amigos. Está de muy buen ánimo», abundó.

Luis Enrique, el hermano de Alejandra, es quien ha estado en todo momento con la artista, y la ha acompañado en el proceso de hospitalización.

Además, agregó Padilla, Silvia Pinal y Enrique Guzmán, sus papás, están al pendiente de ella con llamadas telefónicas y visitas.

terra