La fruta, considerado como uno de los alimentos básicos en toda dieta, es principalmente fructosa,
 que puede ser transformada con facilidad en glucosa.
 
De hecho, la glucosa es uno de los principales combustibles para el cerebro, según científicos de la Universidad de Ottawa, Canadá, cerca de dos terceras partes del total de la glucosa que recibe el cuerpo se destinan a las diversas funciones cerebrales y su compleja red neuronal.
 
Comer fruta, luego de un ayuno de más de 7 horas tras dormir, es una de las maneras más eficaces de brindarle los niveles de glucosa que requiere el cerebro.
 
Jennifer Talaverano / NetJoven