— ¿Qué puedes decir de tu rol de madre?
— Creo que he tenido mucho éxito como madre. Tengo una hija de 22 años de edad, que se llama Mariam Sánchez Escalona, que se graduará este año de Derecho en la UCAB y, además, acaba de recibir la maravillosa noticia de que la aceptaron en el master de Derecho Económico en la Universidad Carlos III de Madrid. Sinceramente, he tenido mucha suerte y mucho éxito gracias a Dios.
— ¿Cuál es el recuerdo más especial que guardas de tu relación con tu hija?
— Desde que nació todos son buenos recuerdos. Sus 15 años fueron maravillosos, también su entrada a la universidad. Cuando pequeña le enseñé a estudiar para que pudiera fijar lo que leía y así le cultivé el hábito de la lectura y de la comprensión. De verdad tengo infinitos momentos y recuerdos especiales junto a ella.
— ¿Cómo celebras el Día de la Madre?
— Gracias a Dios lo celebro con mi mamá, que está viva y espero siga así por mucho tiempo. Por supuesto también lo paso con mi hija. Generalmente comemos todos juntos, los hermanos, sobrinos, y primos, aunque acostumbramos a hacer eso todos los domingos posibles del año. Por lo general, nos encontramos y hacemos un desayuno- almuerzo, que es como el centro de reunión para hablarnos de todo lo que está pasando y lo que ha ocurrido en la semana. El Día de la Madre la comida no la hace mi mamá, sino nosotros.
Madre en la ficción
— ¿Existe alguna similitud entre Nacarid y Chabela?
— No, gracias a Dios. Para empezar sólo tengo una hija, quien me ha dado las alegrías más grandes que se pueda recibir. Ella es mi amiga, mi hermana, mi cómplice. En cuanto a la relación con Juancho no tiene nada que ver con mi vida sentimental. Una de las cosas más importantes de ser actriz es poder interpretar personajes que no se parezcan a una.
— ¿Cómo te sientes interpretando a esta madre abnegada?
— Me encanta esta oportunidad que me están dando. En la televisión había tenido el chance de interpretar a personajes jocosos, llenos de humor y divertidos. Chabela es más dramática y creo que es una oportunidad como actriz para demostrar otras cosas que puedo hacer. Me siento muy bien, además porque comparto con unos compañeros grandiosos, súper profesionales.
— ¿Sientes que Chabela es una mujer maltratada?
— Ella es una mujer venezolana, aguerrida, cómplice, y echada pa’ lante. Lo que pasa es que cree en el amor del padre de sus hijos, que es el único hombre que ha conocido, del que se ha enamorado y sigue estándolo. Realmente no ha sido maltratada por él, creo que ha sido maltratada por ella misma, que no se ha dado su puesto como mujer; pero de algún modo es comprensible por sus vivencias, su cultura, y las experiencias que ha tenido.
— ¿Qué mensaje quieres dejar con tu personaje?
— Quiero que la mujer se valore, sepa decir que no y no piense que su vida gira en torno al hombre que tenga al lado. Quiero que crean en sí mismas, y en lo fuerte y aguerridas que pueden ser. Aunque sea muy duro para una madre criar a sus hijos sola, es una de las cosas más importantes e interesantes que tiene Chabela. Su valoración se va a ver más adelante.
— ¿Cómo ves la situación de las mujeres que viven como Chabela?
— Realmente no sé, porque no he tenido la oportunidad de convivir con mujeres como ella. Creo que es un personaje que uno asume desde el corazón, como se hace con el género de la telenovela, que también debe hacerse desde el corazón para que exista y trascienda. Eso es lo que estamos haciendo los actores, la parte técnica y la producción de “Calle Luna, Calle Sol”, quienes transmitimos una realidad que quizás no es tan bonita, pero que al final uno la ve de esa forma.
