No quiere ni hablar con ella… Una amiga muy cercana a la cantante ha desvelado a HollywoodLife qué es lo que realmente está pasando entre el matrimonio fallido.

Las cosas están muy feas en la vida de la cantante, quien no levanta cabeza desde que su marido la mandó a paseo.

La pop star de 27 años no esperaba que su matrimonio con Russell Brand fracasara y, por el momento, sigue intentando llegar a un acuerdo. «Katy está deprimida y confundida», cuenta la amiga a HollywoodLife, «no puede creer lo frío que últimamente ha estado Russell con ella. Es muy rencoroso».

Al parecer, Brand no ha querido mantener ningún tipo de conversación con Perry, excepto si es para hablar del inminente divorcio. «No se ha responsabilizado de nada en todo este asunto y se está comportando como un mocoso malcriado», añade la fuente.

«Básicamente ha cortado toda comunicación con ella. Se siente traicionado, lo que no tiene ningún sentido y, además, es que no va a hablar de por qué se siente como se siente. ¡Simplemente juega a hacerse la víctima!», sigue contando.

Y es que Katy «no solo ha perdido a su marido, siente como si hubiera perdido también a su mejor amigo». Como en un principio se dijo, la pareja empezó su vida de casados por separado, por aquel entonces ella estaba inmersa en su gira California Dreams y pasó la mitad del tiempo viajando de un sitio a otro.

Mientras ella jugaba a ser una rock star, Russell echaba de menos tener a su mujer en casa. Pero precisamente, su condición de estrella de la música es lo que ahora mismo está ayudando a Perry a sobreponerse de este varapalo.