Luis Suárez ha sido castigado con diez fechas de suspensión luego de que mordiera a Branislav Ivanovic en el partido entre Chelsea vs. Liverpool,
y esto habría hecho que el uruguayo considere su futuro en el fútbol inglés.
El delantero no se sentiría cómodo con la cobertura y trato de la prensa europea hacia él, además de la imagen que ha formado con acusaciones de racismo, agresión, y ahora, la de la mordida.
Suárez, que solo esperaba una suspensión de tres partidos, se ha visto abrumado por la sanción y, bueno, equipos pretendientes no le faltan, como el Juventus o el Bayern Múnich.
