La reconocida casa de cristales austriaca se une a Chamilia para ofrecer una colección de piezas únicas
Con una serie infinita de combinaciones diseñadas para satisfacer cualquier gusto y estilo, Swarovski lanza al mercado venezolano su nueva colaboración con la firma norteamericana de joyas customizadas Chamilia. Cuentas de cristales Swarovski se unen a charms y colgantes listos para armonizar en impactantes brazaletes que se convierten en una pieza única y con sello personal.
Las cuentas y charms de la colaboración con Chamilia se diseñaron exclusivamente para este lanzamiento y sólo pueden adquirirse en boutiques Swarovski seleccionadas alrededor del mundo.
“La colaboración con Chamilia representa uno de los proyectos más importantes y ambiciosos de Swarovski a nivel global, y Venezuela no podía quedar fuera del mapa que propone la tendencia de piezas a pedido, que se generan al momento de la compra y bajo los gustos de cada uno de nuestros clientes” asegura Jetty Temeshy, gerente general de Swarovski Venezuela.

Desde 2002 Chamilia se especializó en el segmento de las joyas customizables utilizando elementos de cristal Swarovski, plata, oro y cuentas de vidrio Murano. Desde finales de 2011 Swarovski trabaja en la creación de una marca conjunta capaz de satisfacer la demanda de piezas personalizadas de sus clientes en todo el mundo.
En esta colección las nuevas pulseras y cuentas de la colaboración con Chamilia se unen a las piezas clásicas que son ya un best seller de Swarovski solo en las boutiques de Sambil Margarita, Sambil Caracas y Tolón Fashion Mall.
Sobre Swarovski
En 1895, Daniel Swarovski I, un vanguardista visionario de Bohemia, se trasladó a la localidad de Wattens, en el Tirol austriaco, con una máquina recién inventada para el tallado y pulido de los cristales para bisutería. Desde sus comienzos que revolucionaron el mundo de la moda, Swarovski ha crecido hasta convertirse en el productor líder mundial de cristal tallado para moda, bisutería y, más recientemente, iluminación, arquitectura e interiorismo. En la actualidad, la empresa, todavía con sede en Wattens, propiedad de la familia y dirigida por la cuarta y quinta generación, alcanza un ámbito mundial, con cerca de 26.000 empleados y presencia en más de 120 países, con un volumen de negocio de 2.520 millones de euros en 2008. Swarovski consta de dos áreas de negocio principales, una dedicada a la producción y venta de elementos de cristal al sector industrial y la otra a la creación de productos acabados de diseño. Los elementos de cristal Swarovski, conocidos por su marca de producto CRYSTALLIZED™ – Swarovski Elements para moda, y STRASS® Swarovski® Crystal para arquitectura e iluminación, se han convertido en un ingrediente esencial del diseño internacional. Desde 1965 la compañía también ha sido proveedora del sector de la joyería con piedras preciosas auténticas y sintéticas talladas con la mayor precisión y, desde abril de 2008, ha consolidado dicha relación mediante la revitalización y redenominación de la marca de producto ENLIGHTENEDTM – Swarovski Elements. Para mostrar la creatividad subyacente en el corazón de la compañía, las líneas propias de accesorios, bisutería y decoración de hogar de Swarovski se venden a través de más de 1.600 tiendas en todas las principales capitales de la moda. La colección exclusiva de accesorios Daniel Swarovski se ha convertido en la línea Couture de la compañía. Swarovski Crystal Society tiene cerca de 350.000 socios en todo el mundo, coleccionistas entusiastas de las famosas figuras de cristal. Y en Wattens, Swarovski Kristallwelten, el museo multimedia del cristal, fue inaugurado en 1995 como una celebración del universo de innovación e inspiración de Swarovski. El grupo Swarovski cuenta asimismo con Tyrolit®, que fabrica herramientas de pulido, Swareflex, con reflectores para la seguridad vial y Swarovski Optik, que produce instrumentos ópticos de precisión.
