La inquietud artística de Boccia se expande en varios sentidos, por un lado está su amor a la música, ámbito en el que se ha educado formalmente desde los 6 años, con tanta seriedad que ha dado vida a diversos proyectos musicales y hasta se ha convertido en maestro para algunos actores cuando les ha tocado interpretar a músicos en alguna producción dramática. Ejemplo de esto último son Alejandro Otero, Flavia Gleske y Jerónimo Gil, quienes en la telenovela “Mi prima ciela” contaron con la preparación musical de Mauro para dar mayor realismo a sus personajes: Vale destacar que además de ser un instructor, Mauro formaba elenco, y en poco tiempo su personaje cobró gran relevancia dentro de una de las subtramas de la telenovela.
Y es que como decíamos antes, lo suyo no es solo la música, sino también el histrionismo y hasta la animación, campos en los que se ha desempeñado de manera constante desde hace 11 años, en la televisión, el cine y el teatro.
Con su 1,81 mts. de estatura, cabello castaño claro, ojos verdes y buena figura, era inevitable que se convirtiera también en modelo para cuñas, y al decir de cualquiera, en menos de lo que se espera llegue al tan soñado rol de galán, aunque Mauro es de los que prefieren los papeles más complejos, esos en los que se pone a prueba la profesión del actor, desde el cambio de imagen hasta una personalidad bien característica, lo que en muchas ocasiones hace difícil vincular al mismo hombre con tan diversos retos.
Actualmente podemos apreciar el trabajo de Boccia en la pantalla chica, en el rol de “Dante”, en la telenovela “Un esposo para Estela” que transmite Venevisión a las 10:00 pm. Para este trabajo debió subir unos 10 kilos, en muy poco tiempo, para lo cual acudió a un nutricionista que le proporcionó una dieta muy rigurosa, para ganar el peso requerido de forma segura, pero al acercarse el momento de iniciar las grabaciones aún estaba lejos de la meta, así que pidió permiso para viajar a Estados Unidos donde se dedicó a comer cuanto se le atravesara hasta alanzar la decena de kilos extra que necesitaba para encarnar ese nuevo reto, que ha todas luces ha valido la pena por el éxito que tenido su personaje.
Lamentablemente el asunto tuvo consecuencias negativas para la salud del joven actor pues los valores del colesterol y los triglicéridos se elevaron tremendamente, obligándolo a someterse a una dieta rigurosa con la que inevitablemente perdió peso con ya muchos capítulos grabados, así que suplió su Grasa por un vestuario especial que ha disimulado muy bien con su histrionismo.
