El actor confesó que cayó en las drogas después de la muerte de su padre.


Bradley Cooper se ha convertido en uno de los actores favoritos de Hollywood pero decidió hablar de su oscuro pasado a través de la revista Vanity Fair.

Bajo el titular ‘Bradley has balls’, el actor de 39 años aparece jugando al billar y declara a la revista que durante varios años abusó de las drogas después de la muerte de su padre pero que de alguna manera se dio cuenta que tenía que recuperarse y ponerse en forme para hacer cine.

«Lo hice de forma natural porque he estado sobrio durante 10 años y no quería tomar nada», relató a la revista.

La entrevista detalla sus experiencias de superación para lograr convertirse en la estrella que es hoy, una persona mucho más madura y comprensiva con la vida. «Veo la vida mucho más gris a medida que me hago mayor. En mis veintitantos todo era blanco o negro. Es muy raro que ahora juzgue a alguien, verdaderamente raro», puntualizó Cooper.

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