A pesar de su embarazo, Kim Kardashian no ha parado de ir al gimnasio y seguir con su rutina diaria, por lo que tuvo que ser hospitalizada hace unos días.

Por ello, Kanye West está muy preocupado y le ha pedido que se calme.

‘Kanye llevaba semanas detrás de ella intentando que bajara el ritmo de vida pero ella siguió igual, sin hacerle caso. Incluso su madre ha estado avisándole de que debía estar más tranquila’, explicó una fuente a la revista ‘OK!’.

Afortunadamente, Kim Kardashian se ha dado cuenta de su error y está esforzándose por calmar su rutina. ‘Ahora se ha dado cuenta de que no lo puede hacer todo del modo en que lo ha estado haciendo hasta ahora. Necesita pensar más en el bebé y este susto le ha servido para aprender’, agregó la fuente.

Por: SC / NetJoven