
El cantante mexicano ofreció un concierto íntimo en el Hotel Eurobuilding con motivo a la promoción de su disco «El culpable soy yo». Tras hacer un recorrido por sus temas más conocidos, el artista no solo enamoró al público sino que desbordó pasión y elegancia
Romance, amor y pasión es sólo un poco de lo que se vivió en el salón de convenciones del Hotel Eurobuilding. Con una voz impecable, que en más de una ocasión mereció el reconocimiento del público con fuertes ovaciones, una escenografía apropiada y un carisma que permitió sentirse en familia, Cristian Castro ofreció un concierto memorable en Caracas con motivo a su gira «El culpable soy yo».
Y ciertamente el cantante mexicano fue el único culpable de que la noche de este sábado las 1500 personas que asistieron a verlo terminaran suspirando y rendidas a sus pies. Cuando hizo su aparición a las 10:55 pm, ya el público había calentado sus gargantas con Kiara, quien durante hora y media se paseó por sus más importante éxitos, entre ellos, «Quiero un Ángel», «Alas de libertad», «Descarado», «Qué bello», «Luna de plata» y «Libérame». La artista cerró su repertorio vestida de llanera bajo la letra de «Pajarillo» y agradeciéndole a su hijo Marco Aurelio su interpretación con la flauta.
Casi a las 11:00 pm las luces del escenario se volvieron a apagar para darle la bienvenida a Cristian Castro, quien iniciaría la noche con «No me digas» de su nueva producción discográfica. Antes de empezar la segunda canción Castro, vestido de flux negro y camisa blanca, saludó al público al tiempo que admitió que se sentía nervioso por los años que tenía sin visitar la capital venezolana. «Para bien o para mal sigue la alegría en este país», dijo.
«En este bar», «Cuando me miras así», «No hace falta» y «Sin tu amor» continuaron la velada que ya había logrado que todas las parejas se acercaran y disfrutaran del concierto abrazadas. Bajo su característico acento mexicano, el cantante preguntó si querían escuchar canciones viejas, y tras un fuerte «sí» entonó los temas más aplaudidos y coreados de la noche: «Después de ti ¿qué?» (1997); «Se mi aire» (1997); «Hoy vengo a decirte»; «Lo mejor de mi» y «Si tu me amaras».
Antes de continuar, Cristian Castro aprovechó la ocasión para contar que una vez lo confundieron con Ricardo Montaner y tuvo que firmar un autógrafo por él. Entre risas, interpretó el tema que da nombre a su disco y a su gira, «El culpable soy yo»
«Las mujeres son las culpables de todo porque se visten bonito, besan bonito. Ustedes son mis estrellas hoy» dijo el mexicano, quien desde el principio de la noche ya se había ganado al público. Tras varios suspiros de las mujeres que desde el inicio del concierto ya se habían declarado culpables de admirarlo, se escuchó «Lloviendo estrellas».
La noche continuó con «Tu sombra en mí», «Si me ves llorar por ti» y «Por amarte así». Cuando el artista cantó «Volver a amar» el público se puso de pie para aplaudirlo. Siguió su recorrido discográfico con temas como «Lloran las rosas»; «No volveré»; «Amor total», «No podrás».
Ya casi al final de la noche, la cantante venezolana, Kiara, salió nuevamente a la tarima para entregarle una flor al mexicano en representación del «cariño, la pasión y la admiración del público, y para interpretar junto a él «Vuélveme a querer».
Cristian Castro culminó una cita romántica con «Nunca voy a olvidarte»; «Yo quería» y «Azul» canción esta última que todo los presentes corearon y bailaron de pie.
«Me los llevo en el corazón, ojalá pudiera vivir aquí algún día» dijo antes de despedirse a la 1:00 am y dejar embriagados de amor a todos aquellos que, sin duda alguna, esperarán a que el cantante mexicano vuelva a pisar tierra venezolana.
Texto Cortesia: Andreína Figueroa – el-nacional.com
Fotos: Luis Eduardo G.
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