La joven actriz Maribel Bottoni debutó en la pantalla de Venevisión en la producción dramática Amor Secreto,
una versión de Inés Duarte Secretaria (1991) realizada por Cesar Sierra, quién desarrolló una telenovela actual llena de emoción, obstáculos, intrigas y romance; y con nuevas tramas y personajes interpretados por un elenco magistral.
Con el interés por el arte dramático desde niña, la infancia de Maribel estuvo ligada a la actuación, pero como un juego, ya que no fue sino hasta la adolescencia que se dieron sus inicios en la actuación.

¿Cuándo nació tu pasión por el medio artístico?
Siempre fui muy extrovertida. ¡Me encantaba ver novelas mexicanas!… imitaba los acentos y las actuaciones. No sabía cómo canalizar todo eso que me divertía tanto hacer, hasta que entré al grupo de teatro de mi colegio… ahí empezó todo. Para mi actuar es como mentir, puedo ser quien quiera… ¡me encanta!, es como vivir otra vida.
En este, su debut televisivo, interpreta a Oriana Castellanos, una joven educada y de familia pudiente. Es aventurera, pero sin embargo, es la más sensata y madura del grupo de sus amigos. “Es una chica inteligente, soñadora, pero también superficial, posesiva, y que necesita madurar y valorarse más como mujer; enfocarse en lo que anhela y apartarse de las relaciones tóxicas, pues eso saca lo peor de ella”, comenta la actriz y agrega, “Oriana no conoce de límites y está dispuesta a luchar por un amor verdadero, que en realidad… es sólo un pasado con lindos recuerdos”.
¿Qué ha sido lo más difícil y lo más sencillo de interpretar a Oriana?
Lo más difícil, aunque después me divertí (risas) fue ¡tratar tan mal a las personas! Admito que me costó asimilar que no era Oriana. Creo que en las escenas en donde tenía que descargarme con alguien pude hacerlas mucho mejor, pero era la primera vez que hacia algo así… Uno no va por ahí gritándole a la chama que te está robando a tu novio, o cosas así, como las que hace Oriana (risas). Me ponía nerviosa, porque sentía que la otra actriz realmente se sentía muy mal (risas)… lamentablemente existen personas así y hay que interpretarlas también.
Podrías nombrar algo que tengas en común con Oriana…
Podría contarte algo que tuve en común con Oriana… Hace unos años, antes de ser cristiana, cuando tuve mi primer noviecito y terminamos, fue un trauma para mí, hasta fui al psicólogo. Si me lo permites… me gustaría decirle a las jóvenes adolescentes que esperen el verdadero hombre que Dios tiene para ellas… ¡vale la pena!. Cuanto me hubiese ahorrado… ¡Si existe una manera correcta de hacer las cosas!
Sin develarnos el desenlace… ¿Crees que Oriana logre conquistar el corazón de Leonardo (Orlando Delgado)?
¡No lo creo!
Cuéntanos alguna anécdota que haya ocurrido durante la grabación de la telenovela…
En una de mis primeras grabaciones en la casa de Los Ferrándiz, teníamos una escena con secuencia. En el día salió todo chévere… cuando fuimos a almorzar me quité todos los accesorios que usa el personaje y los guardé en la cartera. En la noche grabamos otra escena y salió todo excelente… Después cuando me fui a cambiar, me di cuenta que lo había grabado todo sin accesorios. Llamé al productor casi llorando, le pedí mil veces perdón y me dijo que nadie lo notó. ¡Desde ese día jamás olvidé nada! (risas).
¿Cuál es el mejor consejo que te han dado? ¿Quién te lo dio?
«Los problemas se enfrentan y de las tentaciones se huye»… me lo dio una chica que fue mi líder de jóvenes en la Iglesia, Isabel.
¿Qué te gusta hacer en tu tiempo libre?
Sirvo en la iglesia, ayudo a mi mamá con mis hermanitos, y salgo con amigas.
¿Actualmente qué proyectos tienes?
Como actriz espero casting para otra novela y tengo un proyecto musical casi por salir. Planes personales… ¡muchos! Me caso el próximo año en abril… y si Dios me lo permite y es su voluntad, viajaré a Argentina para estudiar cine y probar suerte allá.
Tomando en cuenta uno de los temas de la telenovela… ¿Has tenido un amor secreto? ¿Qué pasó con él?
¡Tuve uno ultra secreto! y del que me arrepiento… fue una de las peores experiencias que he tenido como relación, pero de la que aprendí. Hace dos años «me enamoré» de un hombre un tanto mayor que yo, que además tenía una relación de 7 años con su novia. Y como él también estaba incursionando en el medio artístico, tenía que ser aún más secreto. Porque si la familia de la novia y ella se hubieran enterado, él iba a quedar muy mal, ¡y yo también!. Además, no era algo que me hiciera sentir orgullosa. Al final, me fui del país por trabajo unos meses y lo eché todo al olvido… la verdad eso no iba para ninguna parte y realmente aspiraba algo mejor. Cuando regresé él me busco para «tomar un café», pero no quise volver atrás. Un amor secreto es como un amor encarcelado. Nada mejor que amar libremente y sin esconder nada.
Finalmente… ¿Nos revelarías un secreto?
No tengo secretos… pero algo que casi nadie sabe, es que me encanta escribir novelas románticas. De hecho, algún día quisiera tener un Best Seller.
