Todo un galán…Pero de manera inteligente, supo darle un cambio radical a su imagen, para convertirse en el extraordinario comediante que nos robó el corazón.

La vida a veces, nos pone duras pruebas y otras tantas, nos quita lo que más queremos; la madre, un hijo, un hermano

o un amigo. »Es ley de vida» nos dicen, para aliviar el dolor… ¿Pero cómo podemos entender algo semejante? Juan Carlos Adrianza, se nos fue, en plenitud de ella y cuando apenas disfrutaba el éxito de una carrera que estaba enmarcada, en disciplina, perseverancia, profesionalismo y sobre todo, pasión por lo que hacía.

 

Orgullosamente zuliano, oriundo de Cabimas, éste carismático artista, era cantante, actor, productor y locutor y todo lo realizaba, en dupla perfecta, con quién fue su apoyo, su compañero de aventuras, de sueños y metas trazadas y cumplidas, Adrián Matos. Con su primo, se vino a la capital, con la maleta llena de proyectos, que poco a poco, fueron cristalizando. Crearon una compañía de eventos y realizaron exitosos programas de radio, a la par de obras de teatro infantiles y de adultos, dónde ambos, daban muestras de su infinito talento y amor a la profesión.

Todo un galán…Pero de manera inteligente, supo darle un cambio radical a su imagen, para convertirse en el extraordinario comediante que nos robó el corazón.

Es así, como Juan Carlos Adrianza, irrumpe posteriormente en la TV, participando en programas de Venevisiòn como: Atómico, Súper cómico sensacional y posteriormente en A que te ríes, dónde logró su consagración como comediante. Antes “coqueteó” con Televen, donde realizó una actuación en el seriado Gato Tuerto, para posteriormente, volver al canal de La Colina y participar en un papel característico, en la novela “Si me miran tus ojos” producción dramática, que nunca salió al aire.

Nacido el 5 de junio de 1983, Juan Carlos Adrianza, estudioso, metódico y con una inteligencia bárbara, supo darle a su físico y ademanes, una metamorfosis que le regaló al mundo del arte y el entretenimiento, lo que vimos y disfrutamos de él, hasta el fatídico viernes 2 de diciembre, que un accidente de transito, apagó su vida y a nosotros la sonrisa.

Al lado de su tocayo Juan  Carlos Dávila, en el personaje que lo colocó en la cúspide de su carrera. Los Fabulosos.

Es así, como cambia el color de cabello, se convierte en rubio y con característico peinado, se nos mete en los hogares y en el corazón, con memorables representaciones cómicas, como: Los tukky y El Fabu, al lado de su tocayo y amigo Juan Carlos Dávila. En teatro brilló en piezas como: Todo o Nada, dónde compartió tarima, con Mirna Ríos, Chelo Rodríguez, Alicia Plaza, Gioia Lombardini y Liliana Meléndez, en un papel justo a su medida. En cine hizo lo mismo, en la cinta. Último Cuerpo, en la cual personificó a un travesti.

A ritmo de Lila Morillo

Conocí a Juan Carlos Adrianza, por intermedio de Adrián Matos, quién me buscó, para que apoyara en este diario, los pasos profesionales de ambos. Y hoy le doy nuevamente gracias a Dios, por esta ventana de proyección al talento nacional, que colocó en mis manos. Desde La Voz y Muerde Aquí, apoyamos, cada proyecto profesional, que ambos asumían. Al igual que en Muerde Aquí Rumberos y La Región.


Es así, cómo también nació en el año 2006, una bonita amistad. En el año 2008, caí enfermo y Juan Carlos Adrianza venía a mi casa, con su inseparable Adrián, para acompañarme y darme apoyo, mientras me colocaban la quimioterapia. A ritmo de las canciones de Lila Morillo y comiendo pizza, que ellos mismos traían, me hacían el duro momento, menos traumático. Siempre le agradecí en vida el gesto y hoy ese momento, se repite constantemente en mi mente y a pesar de la tristeza que me embarga, me queda la satisfacción y el consuelo, de haberle agradecido siempre, lo que hizo por mí en vida.

En el reino de Dios

Hoy te despido, en la misma página, dónde reseñé tus pasos profesionales. Lentejuelas, brillo y canutillo en el cielo te reciben, “Fabu fabu”, Tukki Jefferson. Dejaste la semilla en los corazones de tus fans, y de cada una de las personas, que tuvimos la dicha y el privilegio de conocerte. Gracias por cada sonrisa que nos robaste, por cada carcajada,  por regalarnos un poco de tu energía positiva. Saltaste la talanquera y nos dejaste el corazón en pausa, pero siempre te recordaremos como el gran humorista que eres, fuiste y serás.

Estas en un lugar soñado Juan Carlos Adrianza y nosotros destrozados por tu partida, te aplaudimos de pie. Descansa en paz amigo y gracias nuevamente por tu amistad, infinito talento y por habernos regalado tu extraordinario humor y calidad profesional. Desde Muerde Aquí Rumberos, mis más sentidas palabras de condolencia a sus familiares, amigos y fanaticada. Lentejuelas, brillo y canutillo en el cielo te reciben Fabu. Y a ti Juan Carlos, los brazos y la mirada de Dios. ¡Descansa en paz amigo!

La metamorfosis de una estrella…

Por: Diego Kapeky – @diegokapeky